Informe de contraloría señala que se falsificaron firmas al contratar tres unidades del Milenio

Escuela del Milenio de Sayausí, una de las edificaciones que son parte del informe de la Contraloría.
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Las unidades educativas del Milenio de Sayausí, Quingeo y Pancho Negro, construidas a través del Servicio de Contratación de Obras (SECOB) y adjudicadas a una empresa china presentaron falencias en sus contratos que van desde la falsificación de firmas hasta multas sin cobrar.
Así lo señala el informe DPA-0031-2019 publicado por la Contraloría General del Estado a fines del 2019, que indica que los funcionarios a cargo de la contratación y la construcción de las tres escuelas del milenio inobservaron normas de Contratación Publica.
De acuerdo con el informe, las obras fueron adjudicadas en paquete por el SECOB a la firma China Gezhouba Group, por alrededor de 16 millones de dólares, esto a través de la modalidad de Régimen Especial, aún cuando se podía cumplir un proceso ordinario para elegir a una contratista. El ingeniero civil Jaime Aguilar explica que a través de Régimen Especial se puede invitar a una firma en específico y entregarle el contrato “prácticamente sin ningún concurso”.
Los exfuncionarios del SECOB indicaron mediante oficio dirigido a la Contraloría que esta figura fue adoptada para reducir tiempos en la contratación de las obras y contratar a una empresa con probada experiencia.
Pero en la práctica las obras no avanzaron rápido. El contrato indicaba un plazo de 240 días pero las escuelas del milenio de Sayausí, Quingeo y Pancho Grande tardaron en entregarse 960 días según el informe de la Contraloría.
Tampoco la experiencia de la compañía china fue probada. De acuerdo con el informe de Contraloría, Gezhouba Group contrató a profesionales que no cumplían con la experiencia requerida en los pliegos y justificó el contrato con el SECOB indicando que iba a contratar ingenieros de Azuay y Cañar a los que nunca tuvo en su nómina.
El equipo auditor contactó a estos últimos profesionales, ocho en total, y respondieron indicando que desconocen a la empresa, que sus firmas fueron falsificadas y que los documentos personales presentados para justificar su trabajo eran robados.
“Me sorprende encontrar (en el informe) mi documentación personal, títulos y certificados de experiencia, no sé de que manera esta documentación ha sido sustraída” indicó un profesional cuyo nombre es protegido por la Contraloría, quien acotó que falsificaron su firma y lo señalaron como parte del personal que laboró en el proyecto Sopladora, obra en la que nunca participó.
No solo la contratación de profesionales presentó problemas. De acuerdo con el informe se pagó 30.300 dólares por equipos de mano de obra calificada sin que se haya podido probar la verdadera participación de estos obreros en el proyecto.
Los exdirectivos del SECOB a cargo de los procesos indicaron que la amplia documentación entregada por la empresa china “puede contener errores” y aseguraron a la Contraloría que actuaron confiando en “la buena fe” de los contratistas. (JMM)-(I)

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