Economía violeta busca el empoderamiento de las mujeres

El proyecto tiene dos aristas: sostenibilidad económica y prevención de la violencia

Representantes de diferentes carteras de Estado junto al presidente Lenin Moreno, durante la presentación de la política pública ‘Economía Violeta’. Cortesía

El presidente de la República, Lenin Moreno, y la presidenta del Comité Interinstitucional del Plan Toda una Vida, Rocío González, presentaron el pasado miércoles la política pública “Misión Mujer: Economía Violeta”, que pretende el desarrollo económico y social de las mujeres, mediante el impulso de la equidad de género.

La Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusamme-narbeit (GIZ) es un organismo alemán que ha colaborado con el Gobierno para la realización de dicho programa. Viviana Maldonado, directora del programa ‘Preving Mujer’ de la GIZ, manifiesta que la labor será brindar asesoría técnica para trabajar en la promoción económica y la prevención de la violencia contra las mujeres.

“Sabemos de los efectos que ha tenido el COVID-19, sobre todo en las mujeres que son jefas de hogar, productoras, trabajadoras informales y domésticas, que han visto reducidos sus recursos”, sostuvo Maldonado.

La funcionaria agregó que con el impulso de la economía violeta, la intención es facilitar que las mujeres puedan generar sus propios recursos y asegurar el bienestar de su familia. El Gobierno trabajará con dirigentes de mujeres que tienen menos posibilidades económicas, que se han visto afectadas por la violencia, que están dentro de los grupos de atención prioritaria, del sector rural y aquellas que reciben el bono de desarrollo humano.

“Como GIZ hemos aportado con estudios que muestran los altos costos que tiene la violencia en las mujeres para el sector empresarial y para los microemprendimientos. La violencia contra las mujeres es un claro limitante”, aseguró.

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De acuerdo a los datos del estudio que realizó la GIZ en 35 empresas a nivel nacional en 2019, las empresas pierden anualmente 1.8 billones de dólares, producto de la violencia de pareja. Esto se traduce en días laborales perdidos, gastos de la afectada y de los testigos, y gastos de los agresores. En cuanto a emprendimientos de mujeres, las pérdidas bordean los 43 millones, también por violencia de pareja.

“El empoderamiento económico tiene que contar con prevención de violencia contra las mujeres para que los negocios crezcan”, añadió. (LCH)-(I)