Prostitución clandestina se expande por la urbe

Casas particulares han sido adecuadas, para de forma camuflada funcionar como prostíbulos clandestinos.

En la zona de tolerancia los burdeles permanecen sin la autorización de volver a funcionar; pero la prostitución clandestina se expande en la urbe.

Los burdeles de la zona de tolerancia permanecen cerrados, debido a que no cuentan con la autorización para reactivar sus actividades ante la emergencia sanitaria por COVID-19. Pero esto no implica que la prostitución se haya dejado de ejercer en Cuenca.

A falta de locales autorizados, la prostitución clandestina se ha expandido por diferentes sectores de la urbe. Hay casas particulares que han sido adecuadas para de forma encubierta convertirse en burdeles. Así, la prostitución clandestina está presente en las cercanías de la zona de tolerancia y se ha expandido hasta otros sectores.

Además, la problemática se ha incrementado en sectores que hasta antes de la pandemia ya era identificados por la existencia de la prostitución clandestina. Las trabajadoras sexuales frecuentan las calles de las cercanías de la Termina Terrestre, avenida Huayna Cácap, sector Chola Cuencana; y en otro extremo, hasta en las cercanías de la Feria Libre.

Las entidades de control han intensificado los operativos y cumplido hasta con clausuras, pero la problemática persiste.

Por ejemplo, en el sector Chola Cuencana en más de una ocasión los administradores de hoteles han solicitado a las autoridades que se ponga en marcha un proyecto que ayude a reactivar el turismo y eliminar la prostitución clandestina.

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Los dueños de los negocios han señalado que están afectados por la presencia de la prostitución callejera vinculada a hechos de violencia como riñas, amenazas, agresiones, robos y microtráfico.

Piden reapertura de burdeles

Blanca Guillen, propietaria de dos nights clubs, señala que se va ha cumplir un año desde que los locales cerraron las puertas en la zona de tolerancia, ubicada en el barrio Cayambe de Cuenca. Pide a las entidades competentes analizar el retorno de las actividades autorizadas en la zona de tolerancia. Menciona que a la pandemia se suma la crisis económica y se requiere reactivar los negocios, puesto que varias familias viven en base a las actividades de la zona de tolerancia.

De su parte, las mujeres que se dedican a prestar los servicios sexuales solicitan volver a trabajar dentro de los locales y dejar los riesgos de las calles. -(I)