Buscan conservar golosinas tradicionales

Con una ordenanza buscan investigar y conservar las golosinas que son tradicionales de Cuenca. XCA

La Asociación de Comerciantes Autónomos de Productos Tradicionales, llamada Divino Niño, busca que no desaparezcan las golosinas tradicionales de Cuenca como: chifles, empanadas de viento, humitas, tamales, espumilla y morocho.

También: pan de horno de leña, manzanas acarameladas, algodón de azúcar, helados artesanales, papitas, chispiolas, fruchetas, suspiros, quesadillas, arepas, roscas, alfajores, entre otras.

Para esto han presentado el proyecto de Ordenanza que Regula la Investigación, Recuperación, Elaboración, Comercialización y Promoción de las Golosinas Tradicionales Cuencanas.

Esta propuesta fue entregada, de manera conjunta con el colectivo Cuencanos a Paso Firme, a Alfredo Aguilar, concejal de Cuenca, para que este a su vez la ponga a consideración del Concejo Cantonal de Cuenca.

A decir de Leonor Quito, presidenta de la organización Divino Niño, esta ordenanza asimismo tiene como fin contribuir a la preservación de los valores tradicionales que son parte del acervo cultural cuencano.

Si se aprueba esta normativa esto contribuirá al desarrollo del cantón desde una visión humanista, histórica y cultural, y será un impulso para visualizar en el mundo la imagen de esta ciudad que es patrimonio cultural de la humanidad…”, dijo.

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Esta propuesta legislativa tiene 18 artículos, y el cuarto por ejemplo señala que son reconocidos como lugares tradicionales de expendio de estas golosinas los atrios o salidas de las iglesias del área histórica patrimonial.

También los que están en barrios urbanos, parroquias rurales y caseríos, donde se expenden por ejemplo: bolones, chupetes a la antigua, maní de dulce, maní de sal, tilingos, cuchichaquis, canguil, dulce de leche, tortillas de choclo, entre otras.

En el artículo sexto consta que para incentivar la investigación y elaboración se acuerda crear un incentivo económico de 10 Salarios Básicos Unificados (SBU) para la persona que investigue, recupere y elabore golosinas de antaño.

Asimismo, establece que el Municipio de Cuenca “regulará que una sola dependencia emita los permisos permanentes para el expendio de las golosinas tradicionales…”.

Martha Soto, estudiante de sociología e investigadora de patrimonio cultural, considera que es una buena iniciativa incentivar a la población para que se conserve la elaboración de las golosinas tradicionales de Cuenca.

Como una primera acción creo que se debe hacer un catastro para conocer quienes son los que elaboran las golosinas y quienes son los que únicamente las comercializan, es importante hacer esta distinción…”, detalló. (CSM)-(I)

RUTA DE GOLOSINAS

Pablo Moncayo, arquitecto e investigador en expresiones culturales, señaló que en Cuenca se puede establecer una ruta de las golosinas en el centro histórico, pues en esta zona hay una variedad de negocios relacionados a esto.

Hay dulcerías, heladerías, panaderías, chocolaterías, entre otros, que podrían formar un circuito conjuntamente con los que están en los callejones, puertas y portales de algunas casas…”, manifestó.

Para Moncayo es necesario asimismo hacer una catastro de las golosinas que son efectivamente tradicionales de Cuenca, con el fin de preservar e incentivar su elaboración.

A decir de este investigador “se trata de negocios familiares que conservan la esencia de la familia, son una importante herencia gastronómica que debemos conservarla…”.