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Indolencia 

Mónica Banegas Cedillo  Twitter: @monicabanegasc 

Indolencia, impotencia y frustración es lo que sentimos la mayoría de los ecuatorianos frente a la masacre vivida en las cárceles del país. Las cifras de asesinados solo son superadas por las imágenes espeluznantes. Según datos revelados por las instituciones de gobierno son 79 los PPLs que murieron en enfrentamientos entre miembros de bandas delictivas en los mal llamados centros de rehabilitación social de Guayas, Latacunga y Azuay.

Es la crónica de una crisis anunciada y que no fue abordada como indican los estándares internacionales. La violencia extrema, la venganza y la saña con que fueron ejecutados solo reflejan la decadencia como sociedad; que trata como escoria a seres humanos que a pesar de sus graves culpas tienen un mínimo de derechos; el mismo General Edmundo Moncayo lo expresó; estaban condenados a prisión no a la muerte.

Cuerpos decapitados, desmembrados e incinerados; se trata de la peor masacre carcelaria del país. Lo dijo Nelson Mandela, -el grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a sus presos-. Los principios fundamentales de las Reglas Mandela sobre dignidad humana, imparcialidad y no-discriminación, menor lesividad, reinserción y normalidad están lejos de ser aplicados gracias a la poca o nula voluntad política que intenta buscar culpables y no soluciones.  (O)

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