En Cuenca se han identificado 15 zonas de riesgo de inundaciones

La confluencia de los ríos Yanuncay y Tomebamba es una de las zonas de alto riesgo de inundaciones. Xavier Caivinagua/El Mercurio

En Cuenca hay al menos 15 zonas vulnerables a inundaciones por el desbordamiento de los cuatro principales ríos de esta ciudad. Esto según un estudio hecho por la consultora AMRA, de Italia, entre 2010 y 2011.

Este análisis reveló, por ejemplo, que de salirse de su cauce el río Tomebamba, las áreas de mayor riesgo de anegarse son donde están la Quinta de Balzaín, el coliseo Jefferson Pérez y El Paraíso.

Asimismo, de desbordarse el Yanuncay, los sitios más susceptibles de quedar bajo el agua son: puente de Misicata, los Tres Puentes y Universidad del Azuay (UDA).

También consta el sector de Gapal, donde actualmente funcionan las bodegas de la Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado (ETAPA EP), del Municipio de Cuenca.

El diagnóstico que hizo la compañía italiana concluyó igualmente que en caso de rebosar el río Machángara están en peligro los sectores de Patamarca y Ochoa León, al norte de la ciudad.

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Finalmente, de desbordarse el Tarqui el mayor impacto lo recibirían las parroquias de Tarqui y Victoria del Portete. También el sector donde está el Mall del Río, y la confluencia con el Yanuncay.

Estos cuatro afluentes llegan al río Cuenca, que también tiene zonas de riesgo en caso de grandes crecidas. Estas están en: Ucubamba, Challuabamba y Guangarcucho.

Para Marco Martínez, ingeniero civil y especialista en hidrología, es necesario que la municipalidad actualice el mapa de riesgos con las condiciones actuales, lo que ayudaría a reducir daños.

“Cuando estudiamos a los ríos vemos que hay dos causas por las que se producen los desbordamientos. Una es, por decirlo así, el principio natural propio de los ciclos regulares del río”, expresó.

Y una segunda es producto de la intervención humana en los territorios de las cuencas, especialmente, por labores agrícolas, ganaderas o para la construcción de viviendas u otras estructuras.

Martínez acotó: “la primera es difícil de controlar, pues resulta que es algo natural, pero la segunda sí se puede controlar y evitar, y allí tienen una tarea pendiente, especialmente, los municipios…”, precisó.

Para Carlos Manzano, ingeniero en medio ambiente, al modificarse las condiciones de los ríos, especialmente, en las zonas altas, también cambian sus características como la velocidad del flujo del agua.

“Hay una característica de la que mucho se ha hablado, pero poco se ha dicho, y es la sedimentación. En algunas zonas los ríos cada vez son menos profundos producto del arrastre de sedimentos…”, puntualizó.

Tatiana Pineda, titular de la Dirección de Gestión de Riesgos (DGR), del Municipio de Cuenca, explicó que cada año diseñan mapas de riesgos de inundaciones, por desbordamiento de los ríos.

Y es que, a decir de Pinera, todo depende de los datos que se presentan cada año, pues no son los mismo todos los años, dado que las lluvias y otras condiciones climáticas son variables.

Explicó que por ejemplo entre las zonas de mayor riesgo en caso de salirse de su cauce el río Yanuncay está: Barabón y Universidad del Azuay (UDA), y respecto al Tomebamba, está las Puertas del Sol.

Hizo un llamado a la ciudadanía para que ante las crecientes evite acercarse a las orillas, y asimismo se abstenga de hacer labores de pesca. (I)