En Cuenca hay un museo para conocer el cacao ecuatoriano

En el museo se vende chocolate elaborado con cacao de fino aroma. Xavier Caivinagua/El Mercurio

Hace más de un año Johanna Cruz levantó a través de su proyecto Pajarogato una tienda de chocolates procesados con el cacao fino de aroma cosechado en huertos caseros de Ponce Enríquez.

En ese proceso de comercialización, Cruz cayó en cuenta de que hay un desconocimiento en Cuenca sobre la relación que existe entre el cacao y el chocolate y entre la materia prima y el producto final.

Fue entonces cuando decidió adecuar un espacio en el que se observe y, sobre todo, se conozca el proceso histórico por el que ha pasado el cacao, desde el denominado “boom cacaotero” hasta estos días pandémicos. Con esa historia se forjó el Museo del Cacao.

Para elaborar la museografía se revisaron documentos históricos que reposan en el Archivo Nacional y en el Archivo Histórico de Guayaquil.

Además, para conocer la historia del cacao que se produce en la provincia del Azuay, se analizaron brevemente los archivos de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay y del Museo Pumapungo.

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“Hay muchísima información valiosa en nuestros archivos. Y con ellos, lo que pretendemos es mantener en permanente construcción al museo. Queremos explicar a Cuenca qué es el cacao, cuál es su historia, porque hay un desconocimiento bastante amplio”, dijo Cruz.

Si bien la ciudad no ha tenido una gran relación con el cacao, como la tienen las ciudades de la costa, sí tiene una relación con el consumo interno a través de la distribución de la pasta de chocolate para preparar las bebidas calientes.

Los turistas son guiados por cada uno de los espacios que atesoran la historia del cacao. Xavier Caivinagua/El Mercurio

Charlas

En una siguiente etapa, la idea es que el museo no solo albergue información histórica, sino que, desde el lugar físico, se conformen conversatorios para compartir saberes sobre el cacao y el chocolate.

Johanna Cruz ya se encuentra en las gestiones para traer a conocedoras de la temática que puedan efectuar ceremonias de cacao en el museo.

“Nuestra idea es que la gente empiece a consumir su propio chocolate, que conozca de él, que el conocimiento sobre el cacao se amplíe en la ciudad”, dijo Cruz.
Atención

Mientras la emergencia sanitaria lo permita, el Museo del Cacao, que está ubicado en las calles Juan Jaramillo y Hermano Miguel, atiende todos los días, incluidos los fines de semana, de 10:30 a 19:00.

Los visitantes, además de recorrer la exposición, pueden saborear el chocolate elaborado con el cacao fino de aroma cosechado por productores del cantón Ponce Enríquez. (I)