Solo un 33% de la población tiene empleo formal en Ecuador

El nuevo Gobierno debe privilegiar el empleo y trabajar en la reducción de los niveles de pobreza, señala Jaramillo. Archivo

De acuerdo un informe del Ministerio de Trabajo, en el marco de la crisis sanitaria, más de 719.000 personas perdieron sus empleos. La mayoría de ellas estaban vinculadas al sector privado.

Para Marcelo Jaramillo, cofundador y director de la Corporación Mucho Mejor Ecuador, estas cifras son preocupantes y todos los sectores deben trabajar en la búsqueda de soluciones, dado que las expectativas de empleo se sitúan en 1 de cada 3, es decir, de momento, solo un 33% de la población goza de un empleo formal.

“Es muy doloroso y no genera expectativas. Pensemos, por ejemplo, en los muchachos que están terminando el colegio o la universidad; ellos tienen que pensar en qué pueden ocuparse porque un trabajo formal que les permite tener un sueldo con el que pueden obtener un crédito, comprar una moto, un carro, o hacer una casa, eso está postergado”, señala Jaramillo.

El ejecutivo explica que esta situación es consecuencia de los malos Gobiernos anteriores, que no han privilegiado el empleo y la recuperación de los niveles de pobreza que tiene el Ecuador. Sin embargo, para revertir esa situación, añadió que el nuevo Gobierno y los siguientes deben respetar al sector privado y al libre juego de la oferta y la demanda, con responsabilidad social.

Jaramillo recuerda cuatro macrocrisis que han marcado la situación económica del país. La primera, la crisis de los ‘petrodólares’, que se registró en 1981 y se caracterizó por la devaluación de la moneda, de 25 sucres a 100 sucres, hecho que ocasionó endeudamientos en dólares y pérdidas para las empresas. La segunda crisis fue la del 2000, que según Jaramillo, surgió por la irresponsabilidad en el gasto público de los Gobiernos de ese momento y motivó a la adopción del dólar, con un cambio preponderante de 9.000 a 25.000 sucres por dólar. La tercera sería la de 2008, la denominada crisis de Estados Unidos, que se vinculó especialmente a la burbuja de los bienes raíces. Y por último, la crisis actual que se relaciona con la pandemia del coronavirus.

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En todas estas crisis, el denominador común para afrontarlas ha sido la tenacidad y el esfuerzo, dice Jaramillo. Además, el empresario indica que en medio de las crisis surgen también las oportunidades, por lo que motivó a los emprendedores a leer adecuadamente las necesidades del mercado para encontrar alternativas que den buenos resultados. A esto se suma el aprovechamiento de los recursos tecnológicos.

“La regla general es estar atentos a lo que quieren los clientes, de hacer una buena investigación. Hay muchas cosas que le están dando al cliente y que no son necesarias, por ejemplo, a veces viene en el carro la posibilidad de activar el volumen desde el volante, pero la mano derecha está a 15 centímetros de donde está la radio. Esos son desperdicios de costo que no valora el cliente”, añade.

Por último, Jaramillo hizo un llamado a la población a consumir el producto local, hecho en Ecuador, dado que esto ayuda a dinamizar la economía interna. (I)