Colegio Benigno Malo; hito cultural y arquitectónico

Tito Astudillo y A.

En el espacio más cercano a lo bucólico del paisaje de Cuenca, en el corazón mismo del Ejido, espacio entre ríos, como equidistante entre el mirador edificado que constituye el Barranco del Tomebamba y su contraparte la colina de Turi atalaya natural de la urbe, el edificio del colegio “Benigno Malo”, es una construcción monumental que se roba la mirada desde cualquier ángulo del entorno y aviva recuerdos porque, enraizado en el imaginario local, constituye  un hito histórico, cultural y arquitectónico de la ciudad y región.

Un hito histórico porque testimonia una etapa crucial en el desarrollo de la educación de los primeros años de la vida republicana, cuando la creación del Colegio Nacional, San Luis y finalmente Benigno Malo, constituyó una alternativa de educación para todos, ante la única opción selectiva y excluyente, construyendo de esta manera una tradición benignista, “espíritu benignista”, caracterizados por su concepción democrática, excelencia académica, identidad y solidaridad social; testifica también el progreso de la sociedad al democratizar la educación y generar una tradición intelectual y artística que sustentó su evolución a manera de marca ciudad y por lo mismo el florecimiento de una autonomía íntimamente ligado a su ser cultural; y desde luego un hito arquitectónico que definió una época, un estilo y una identidad de ciudad, patrimonial, con destino cosmopolita. Pero el paso del tiempo exige la restauración de su estructura arquitectónica.

En este contexto, bienvenida la iniciativa que, desde la sociedad civil bajo el impulso de un grupo de ex alumnos y profesionales del área de la arquitectura y patrimonio, plantea postular el monumento del colegio Nacional Benigno Malo para la lista del World Monuments Watch 2020, como mecanismo que permita generar recursos y estrategias para su restauración y conservación. (O)

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