Adriana Cerezo, Elena Ruiz; generación Z al poder

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Adriana Cerezo y Elena Ruiz, de 17 y 16 años respectivamente, lanzaron este sábado al deporte español un mensaje de optimismo y futuro al entrar en los Juegos de Tokio con firmeza y determinación; la primera colgándose la medalla de plata en taekwondo y la segunda marcando cinco goles ante Sudáfrica en waterpolo, en la goleada a Sudáfrica (4-29).

La Generación Z. Pisa fuerte desde el inicio España que desea encontrar nuevos talentos con urgencia en unos JJOO donde se retirarán del mundo olímpico un puñado de mitos históricos como García Bragado, Raúl Entrerríos, Laia Palau, entre otros, en un paisaje de decenas de deportistas entre los 37 y 50 años, que van a ver en directo en Tokyo un relevo generacional histórico.

Nuevos rostros, nuevas sonrisas, como las que regaló Adriana Cerezo, una adolescente de 17 años, que en plena EVAU, ha compaginado sus eternas horas de entrenamiento para cumplir su sueño. Joel González, oro en Londres 2012, comentó con emoción la lucha por el oro en TVE. Deja Joel un legado, recién retirado. «Si se quiere, se puede, ha sido una plata espectacular», apuntaba Joel, ponderando el mérito de Adriana, que a sus 17 años se le escapó el oro entre las manos en el último suspiro ante la thailandesa Wongpattanakit.

Mar y David, los padres de Adriana, se juntaron en Cerezo de Abajo (Segovia) con sus entrenadores, familiares y amigos, en un albergue rural donde pasan estos días de estío. Fue una montaña rusa de emociones las que pudo vivir Efe en directo con ellos, viendo como la puntuación variaba y los estados de ánimo fluctuaban. Al final, lágrimas de felicidad, porque se escapó el oro. La plata también supo a victoria.

Adriana creció viendo películas de Jackie Chan y Bruce Lee. Su abuelo le apoyó desde el inicio. A su madre no le hacía gracia que le pudieran dar patadas a su hija de pequeña, pero desde que vio su primera competición, el apoyo fue ya imparable. Este sábado, Adriana sigue los pasos de Brigitte Yagüe o Eva Calvo, pero con la diferencia de conseguir la medalla con una juventud insultante. 17 años, una edad que le abre de par en par las puertas de un futuro espectacular. Adriana compite, tiene imagen y sabe comunicar. Ha nacido una estrella. Con la plata colgada, exhibió valores de humildad, confesó incluso que era fan de su competidora thailandesa.

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Entretanto, otra chica de la generación Z, Elena Ruiz, con su número 5 en su gorro rojo, daba la razón a su seleccionador Miki Oca en waterpolo. Su debut olímpico resultó espectacular. Cinco goles de los 29 que firmó España ante Sudáfrica en el grupo A. Al lado de compañeras ya de gran trayectoria como Laura Ester, Anna Espar o Pili Peña, España tiene ya otra mujer que empuja al deporte femenino hacia el éxito.

Jugadora del Club Natació Rubí, de Barcelona, Elena llega a la selección absoluta a los 16 años con el reto de seguir la estela de los grandes éxitos del waterpolo español en los JJOO y como Adriana Cerezo, en taekwondo, luchar por una medalla. EFE