Recordaremos a Hernán Cabrera+

Tito Astudillo y A.

Publicidad

Me es difícil entender una visita al Complejo Arqueológico de Sígsig, sin la presencia de Hernán Cabrera Samaniego+, vehemente estudioso de la historia y tradiciones de su pueblo, de su Cosmovisión, de los valores culturales y paisajísticos que le otorgan identidad que trasciende a la región, de su riqueza arqueológica y tradición artesanal. Era amigo, puntual anfitrión y erudito guía.

En los últimos veinte años, visité muchas veces las ruinas de Shabalula, La Cueva Negra y el Castillo de Chobshi, los restos de Capacñan aún presente en su cercanía y el Pailón, las más de las veces con la compañía y guía de Hernán Cabrera +, disfrutando su cálida amistad, su generosa erudición y visionario sueño de unas ruinas puestas en valor desde lo local; para orgullo, identidad y beneficio comunitario también, -no puede ser que la comunidad solo vea pasar el turismo-, tarea en la que había emprendido y lograba grandes resultados como; el empoderamiento comunitario traducido en el rescate y apropiamiento de su historia, cosmovisión y tradiciones; en la Asociación Comunitaria y Museo Arqueológico de Chobshi; en un calendario festivo ancestral de solsticios y equinoccios; un guion al detalle del lugar, que permitía a los comuneros guiar por el Museo y Complejo Arqueológico con sabiduría, solvencia y soltura. El Museo era también un centro de reunión, capacitación y socialización.

Será difícil visitar Chobshi, entrar al Museo Arqueológico y no encontrar a Hernán +. Era casi ritual, llegar ahí, buscarlo o esperarlo porque siempre aparecía puntual. Extrañaré su bondadosa presencia, su jovialidad de hermano mayor, su charla amena y erudita; su discurso de esperanza por mejores días para el Complejo Arqueológico y para la comunidad de Chobshi. No concebía la Comunidad al margen de su patrimonio y heredad ancestral. (O)

publicidad