Neisi Dajomes, la valiente amazónica que llegó al Olimpo

Neisi Dajomes. EFE

Amazónica, mujer, guerrera. Ella es Neisi Dajomes, la levantadora de pesas que hoy emociona a Ecuador. Pero no solo por la medalla de oro que se ganó con estrategia y convicción, si no por su historia de vida, que la convierte en una gigante.

Dajomes es hija de refugiados colombianos, nació el 12 de mayo de 1998 en Puyo, Pastaza. Cuando tenía 11 años fue al gimnasio en el que entrenaba su hermano y se quedó. Empezó a practicar halterofilia y a soñar en grande.

A los 12 años,  Neisi ya debía viajar a una competición en Estados Unidos, pero su padre no se encontraba en el país, por lo que pidió el pasaporte con los apellidos de su madre. Por eso lleva el apellido Dajomes. Su hermana es AngIe Palacios, quien debutó en los Juegos Olímpicos de Tokio con un diploma olímpico.

A los 18 años, Dajomes se convirtió en campeona mundial en los juveniles de Georgia 2016 y debutó en los Juegos Olímpicos de Río. Ahí quedó séptima y ganó un diploma olímpico.

Retuvo el título de campeona juvenil en Tokio 2017 y Tashkent de 2018. Ese año falleció su hermano, gracias a quien había descubierto el deporte que ya le daba grandes logros. Un año después falleció su madre.

En el 2019, la deportista amazónica ganó el oro en los Juegos Panamericanos de Lima. Esa fue la primera vez que Neisi le dedicó una gran victoria a su madre y su hermano.

Hoy lo volvió a hacer. Salió el podio olímpico con las palabras: «Mamá y hermanos» escritas en su mano izquierda, mientras en la derecha sostenía su medalla dorada.

El camino hasta ese momento fue complicado. Después de ganar el campeonato panamericano, Dajomes contó en una entrevista a EFE que no recibía el apoyo necesario para prepararse con miras a los Olímpicos.

“Estamos en un año olímpico, a pocos meses de la participación, y hasta hoy no contamos con todo ese apoyo. De hecho necesitamos de un fisioterapeuta, de un masajista, no se nos ayuda, por lo que es lamentable no contar con el apoyo del gobierno”, contó en ese momento.

Una vez clasificada vino otra dificultad: la pandemia. Las competencias terminaron y los entrenamientos seguían desde casa, pero el rendimiento no era igual. A finales del 2020, los deportistas empezaron a retomar los entrenamientos.

Por su rendimiento, el Comité Olímpico Ecuatoriano la escogió, junto al boxeador Julio Castillo, como abanderada de Ecuador en la inauguración de los Juegos Tokio 2020. Pero la pandemia nuevamente le jugó una mala pasada.

Antes de partir a Tokio dio falso positivo en una prueba de covid-19 y su viaje se retrasó. Tras dar negativo en dos pruebas adicionales, pudo viajar a Japón, aunque se perdió la ceremonia de inauguración.

Hoy, 1 de agosto del 2021, Neisi Dajomes alcanzó un logro más, el más importante de su carrera hasta el momento. Pero también logró otros hitos, como ser la primera mujer ecuatoriana en ganar una medalla olímpica, además proviene de una provincia amazónica, es hija de dos refugiados colombianos y practica un deporte que históricamente ha sido asociado a los hombres. (I)