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Una boda principesca

Eliécer Cárdenas E.

_ ¿Se enteraron de la boda “por todo lo alto” que se realizó hace pocos días?

_ Como no leemos revistas de corazón, ni visitamos las redes de eventos fastuosos, no sabemos si algún rey o príncipe de la nobleza europea contrajo matrimonio.

_ Nada de eso, fue un heredero, pero no de ningún monarca, sino de nuestro Vicepresidente, que se enamoró de una bella modelo de “Victoria Secrets”.

_ ¿Qué es eso de “Victoria Secrets”?

_ Qué ignorancia en eventos de modelaje. Se trata de una famosa empresa de modelos, cuyas integrantes lucen unas alitas de ángel, más o menos al estilo de los angelitos de las pasadas del Niño Dios en Navidad, con la diferencia de que estas modelos de ropa interior, cobran carísimo por sus “angelicales” desfiles.

_ ¿Y qué pasó?

_ Sucede que la experta en matrimonios de alto copete, puso una serie de condiciones para que el enlace se realice en la iglesia de San Francisco, en la Capital de la República, entre ellas que se lave con fondos públicos la plaza, y se la cierre con vallas, a fin de evitar que los indigentes se acerquen al sitio del importante enlace.

_ ¡Qué contradicción! Pedir que, en la plaza bautizada en honor a San Francisco de Asís, que fue un ejemplar indigente que solicitaba limosna para los pobres, la experta en eventos sociales haya exigido tan paladinamente que los mendigos y otros impresentable socialmente, no puedan acercarse al espacio público donde desfilarían la pareja, las bellas modelos asistentes y más invitados.

_ Quizá lo peor fue que las redes sociales se inundaron de mensajes de entusiasta apoyo a las exigencias de la experta en eventos de tipo social, aunque cierto es que hubo una minoría de mensajes rechazando esta actitud tan frívola y superficial, cuando vivimos en un país de muchas carencias, plagado de indigentes que requieren ayuda y no segregaciones del tipo que fueren, a pretexto de “fomentar el turismo”.

_ A la experta en eventos en cuestión, no deben pagarle. (O)

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