Dos avenidas acogen sueños de jóvenes emprendedores

Guillermo (papá) y Santiago Santacruz (hijo) tienen un negocio de sushi, en la avenida 16 de Abril. Santiago, de 19 años de edad, es el mentalizador del local. XCA
Publicidad

La pandemia motiva a nuevos negocios en Azogues.

Se aproximan las 18:00, el sol se oculta y la circulación vehicular incrementa en las calles de Azogues.

Las personas salen apresuradas de sus trabajos y centros de estudio para dirigirse a sus hogares a descansar o cambiar su imagen con sus mejores prendas de vestir.

Unos asisten a los bares, cafeterías, restaurantes, entre otros espacios de diversión en la ciudad.

Las alternativas son los locales ubicados en las avenidas 16 de Abril y Andrés F. Córdova que, prácticamente, concentran la vida nocturna de la capital provincial del Cañar.

publicidad

Las personas ingresan a los negocios y hacen el gasto, así aportan en la reactivación económica de un sector de la población.

Historias

Estos locales, unos más llamativos que otros dependiendo del giro de los negocios, guardan historias de jóvenes que apuestan a los emprendimientos como una alternativa para salir adelante tras la pandemia de la COVID-19.

Santiago Santacruz, apenas tiene 19 años de edad, y es el mentalizador de un local familiar de sushi y algo más, ubicado en la avenida 16 de Abril. Su negocio “Kasagui” lleva alrededor de tres meses abierto, pero la iniciativa nace desde hace más de un año cuando se viven los momentos más complicados de la pandemia.

El aprende de forma empírica con videos sobre la preparación de sushi e investiga en otras fuentes. Lo comparte con su hermano y una amiga. Ellos se organizan y surge la idea de iniciar un negocio propio, primero con la entrega a domicilio para sus amigos cercanos.

“La pandemia tuvo más cosas malas que buenas, pero dentro de las pocas cosas buenas para mi familia está el negocio. El local lo abrimos el 1 de julio del presente año con el aporte indudable de mis padres”, cita Santacruz, quien cursa la universidad.

Esteban Vásquez, de 25 años de edad, antes de la pandemia, subsiste como músico en el género de la balada. Si -el mes era bueno y tenía algunas presentaciones- ganaba hasta un sueldo básico de 400 dólares. Llega la pandemia y su actividad artística decae totalmente por las restricciones y limitaciones necesarias para evitar el avance de los contagios.  

Vásquez -estudiante universitario en la carrera de ingeniería- junto a su socia, Dalila Quinteros, de 29 años -abogada en la Universidad Católica de Cuenca, sede Azogues- abren desde hace cuatro meses su bar “Cheers”, en la avenida 16 de Abril.

Ellos también se arriesgan y ven la pandemia como una oportunidad laboral. Así acceden a un crédito de unos 12 mil dólares en una entidad financiera privada que aspiran cancelar en unos tres años.

La pandemia ha segado la vida de muchas personas, las familias sienten el golpe de la enfermedad. Jonathan Redrován, de 27 años de edad, pierde en septiembre de 2020 a su padre que -a pesar de ganar la batalla a la COVID-19- muere de un infarto cuando inicia su proceso de recuperación tras salir del hospital.

Su local “El Balcón”, ubicado también en la avenida 16 de Abril, lleva dos años en funcionamiento. Es decir estuvo previo a la emergencia sanitaria, durante, y logra mantenerse.

Con la pérdida de su progenitor; no obstante, piensa en cerrar el negocio, además de lo complicado que resulta conservarlo en medio de las restricciones de la pandemia.

“El gran aprendizaje que recibí de mi padre me sirve para reactivar el local que es un emprendimiento familiar”, comenta Redrován, quien recibe con una sonrisa a sus clientes.

Karen Cuenca, de 24 años de edad junto a los hermanos Benjamín y Valeria Camacho, de 22 y 24 años, respectivamente, abren las puertas de su emprendimiento desde hace unas dos semanas. El local, ubicado en la avenida Andrés F. Córdova, se llama “Ventarri”, y ofrece comida rápida y cocteles.

Asimismo, los tres suman esfuerzos ante la falta de empleo causado por la pandemia de la COVID-19. También acceden a un crédito más el aporte económico de sus familiares para concretar su sueño.

Cuenca -antes de tener el negocio- trabaja con su papá en la ciudad de Cuenca (Azuay) en la administración de una mueblería. Hoy confía en salir adelante con un local propio.

Así como estos jóvenes existen muchos más en Azogues que implementan sus negocios ante la falta de empleo. (BPR)-(I)

DETALLE

La avenida 16 de Abril se convierte en el pulmón económico nocturno de Azogues. Los negocios se ubican en lo largo de la vía que atraviesa la parte baja de la ciudad.