Ruido por doquier, control de la EMOV

Eduardo Sánchez Sánchez

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Uno de los sentidos que poseemos los humanos es el OIDO, y la Naturaleza ha dispuesto que podemos tolerar 55 decibeles (unidades de intensidad acústica), sin alterar nuestra salud. Esta disposición proviene de la OMS, ruidos mayores a los 60 dB suelen provocar molestias físicas. Se trata de una epidemia moderna, buscada, promocionada, comercializada por doquier. Así altoparlantes en calles, parques, almacenes, playas, estadios, coliseos, pistas de baile, comercios ambulantes, auriculares de alguien próximo a nosotros, etc, etc, etc. Tan complicado es el tema, que la OMS advierte que 1100 millones de jóvenes en el mundo, están en serio riesgo de pérdidas auditivas por abuso cotidiano de RUIDOS. Más de 43 millones de personas entre 12 y 35 años, sufren de pérdidas auditivas discapacitantes.

La intensidad del ruido y el tiempo de exposición son dos factores que se deben considerar en el cuidado auditivo, así en una discoteca con ruido entre 104 y 112 dB, la OMS dice que luego de 15 minutos de exposición no es seguro, ocasionando un cansancio en las células sensoriales auditivas, que produce una pérdida temporal auditiva, con un zumbido en los oídos por largo tiempo, su frecuencia ocasiona hipoacusia, sordera y deterioro auditivo muchas veces irrecuperable, considerada en ciertos casos como enfermedad profesional en obreros y profesionales expuestos a ruido industrial. La frecuencia y periodicidad de exponernos a ruidos, marcan deterioro y lesiones irrecuperables de hipoacusia o sordera, por ello resulta una exitosa profesión médica de hoy y del futuro la OTOLOGÍA.

La EMOV, tiene la OBLIGACIÓN de controlar la irresponsabilidad de algunos conductores de MOTOCICLETAS sin silenciador, que a cualquier hora del día y de la noche, circulan por la Ciudad, lesionando la salud e irritando la conducta públicas. (O)

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