Pedro Palacios, alcalde de Cuenca: “Somos la ciudad que más ha crecido”

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Al conmemorarse 201 años de Independencia de Cuenca, el alcalde la ciudad, Pedro Palacios, conversó con Diario El Mercurio sobre varios temas de interés colectivo.

El alcalde cree que son los ciudadanos los que deben evaluar su gestión, pero debe ser los que comprenden y entienden el contexto en el que se ha vivido estos dos años y medio.

De lo contrario -dice- sería una evaluación subjetiva y peor aun, si el ciudadano lo ve desde el punto de vista demagógico.

Durante sus funciones, superó el paro nacional de octubre de 2019, cuando la ciudad estuvo aislada, pero tenía agua potable, recolección de basura, saneamiento y alimentos. Sin duda alguna, el reto más fuerte se dio durante la pandemia por la COVID-19.

Otro momento que superó fueron las inundaciones en este año, por la creciente de sus caudales, pero gracias a la planificación no hubo víctimas que lamentar.

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Para el alcalde, hay un sinnúmero de obras ejecutadas, en ejecución y en planificación, pero destaca dos puntos importantes: salvar vidas durante la pandemia, situación que no está dentro del presupuesto, donde la retribución fue que muchas familias se reencuentren; y la segunda, recuperar la institucionalidad, transparencia y ética en el Municipio, sentando valores que son indispensables.

.- ¿En qué contexto político y social Cuenca celebra los 201 años de Independencia?

En el contexto social, luego de un año y medio de pandemia, la situación adversa, compleja, de dolor y de pena, Cuenca se pone en una posición de franco crecimiento.

Los sentimientos de optimismo, esperanza, fe, están de manifiesto, y ese equilibrio tan complejo y difícil entre lo sanitario y lo económico, Cuenca lo ha alcanzado.

Por un lado, menos mortalidad, excelentes niveles de vacunación; y al día de hoy, el cantón con más reactivación económica del país.

En la parte política, en medio de un arranque de expectativas del nuevo Gobierno Nacional, donde el proceso de vacunación ha sido exitoso, pero al mismo tiempo está ese fantasma y sombra de la economía que necesita reactivarse, que necesita tener una inyección de recursos, y no llega a cuajar.

Obviamente, el tema social demanda atención constante, justa, por abandono, necesidades insatisfechas, y esa mixtura hace que decisiones importantes de tomar tengan que desplazarse en el tiempo.

.- ¿Cómo cree que debe de ser la Cuenca post pandemia, vista desde la administración municipal?

Esta Cuenca post pandemia debe, tiene y está en la obligación de que sea solidaria, inclusiva, equitativa y unida. Podemos tener discrepancias en muchas cosas, y está bien, porque ahí se construye; pero si no nos ponemos de acuerdo en los elementos fundamentales, sencillamente la ciudad no tendrá ese norte que todos estamos deseosos en que se cumpla.

Tenemos que generar una nueva normalidad, donde la escala de valores definitivamente se cambie, donde pensemos en aquella persona que verdaderamente necesita tener una oportunidad, donde pensemos que no es el interés particular sino colectivo el que prime. Esa es la Cuenca que nosotros estamos buscando.

Recordar que en un momento dado, parecía que estábamos abstraídos en el tema económico, estatus, redes sociales, pero dónde estaba la parte más importante que es el ser humano.

Hay que regresar a las bases, pensar en el ser humano y que la política pública gire alrededor.

.- ¿Considera usted que Cuenca ha perdido su voz, presencia y liderazgo en el contexto nacional?

Nuevamente Cuenca está alzando su voz, firme, respetuosa, como lo ha sido.

Quienes en su momento tuvieron la oportunidad de servir a su ciudad tendrán que responder si dejaron de levantar la voz y se acostumbraron a recibir lo que buenamente se les entregaba.

Cuenca está exigiendo y demandando atención; pero al mismo tiempo, Cuenca hace que las cosas buenas pasen.

Somos la ciudad que más ha crecido en economía y no es gracias a la inversión estatal, de otras entidades de Gobierno Nacional. Es gracias al impulso de los empresarios, industriales, comerciantes, artesanos, profesionales, y en esa línea le incluyo a la Corporación Municipal, que ha hecho que esa primera vuelta de drenaje funcione a través de los créditos obtenidos, que han permitido, justamente con la obra pública, inyectarle dinero a la economía cuencana.

.- ¿Considera que la ciudad sigue siendo víctima de un centralismo y bipolidad entre Quito y Guayaquil?

Yo lo llamo bicentralismo, donde tenemos la burocracia por un lado, y el tema comercial y portuario en Guayaquil. No solamente es con Cuenca sino con el resto de ciudades que desafortunadamente sufren del bicentralismo.

La gran diferencia es que nosotros no nos quedamos de brazos cruzados. Esa es la característica del cuencano, hacer sentirse a sí mismo, que la ciudad salga por sí misma.

Probablemente los Gobiernos de turno piensan que no necesitamos, pero claro que necesitamos.

Se necesita apoyo nacional, porque apoyo local le basta y sobra, tanto es así que somos la tercera generadora de ingresos para el Estado Nacional, pero su redistribución de riquezas no llegan a los niveles que deberían llegar.

Se requiere apoyo por parte de las carteras de Estado. Por ejemplo en estructura vial, conectividad, eso necesariamente debe hacer el Gobierno, tanto en la parte terrestre como aérea.

.- ¿La sociedad cuencana ha perdido su presencia y voz?

El cuencano está haciendo lo que debe hacer: trabajar, desarrollarse y exigir.

Con la pandemia, Cuenca una vez más es un referente. No es vanidad, que quede claro, pero Cuenca es la ciudad que mejor ha manejado la pandemia en su momento. Esto está apoyado en las estadísticas, y Cuenca es la que mejor ha manejado la vacunación.

En el caso de Galápagos es diferente, porque fue atendido específicamente por el Gobierno; pero en nuestra ciudad se sumó la Corporación Municipal, empresa privada, academia.

En este caso, la pandemia ratifica o ha ratificado lo que es Cuenca. Ese referente no solo en Ecuador sino en Latinoamérica, por todos los modelos de gestión y por la visibilidad que se le está dando en el contexto nacional, que desafortunadamente se había perdido.

La posición de Cuenca en Latinoamérica está siendo preponderante bajo la estrategia de internacionalización, y casa adentro, que me digan qué otra ciudad ha tenido este modelo exitoso de salvar vidas y reactivar la economía.

Estamos en medio de un feriado. La ocupación hotelera está al 100 %. Por algo, Cuenca está considerada como el principal destino turístico del país. Algo bueno debemos estar haciendo los cuencanos para que así sea.

.- ¿Qué ciudad aspira dejar para el próximo alcalde?

Una ciudad planificada. Una ciudad ordenada, eficiente, para que el ciudadano tenga la posibilidad de invertir su tiempo en cosas que agregan valor y no en trámites o tramitología, que en burocracia es terrible.

Una ciudad con una visión del cuidado del medio ambiente bien definido, y no solo por la consulta del agua sino por todo el sistema que estamos transformando en el reciclaje, economía circular, cuidado del medio ambiente.

Esperamos dejarle a Cuenca muchísimo mejor de como la recibimos. Cuando recibí la casa (Municipio) era desordenada, hipotecada, llena de deudas, con retrasos de pagos, con deudas sociales, con compromisos no cumplidos con los conciudadanos, tanto en la parte urbana y rural.

Y como el cuencano es de empuje, ganas, ñeque, eso no se lo veía pero eso era la realidad.

Hoy por hoy, el Municipio es el primero en tener la certificación ISO 37.001 del país (Sistema de Gestión Antisobornos); a los dos años seguidos, el Municipio tiene la mayor calificación de transparencia de los 221 cantones; por tercer año consecutivo, el presupuesto y ejecución tiene la mejor relación de gasto corriente y gasto de inversión del país.

Eso hace ver que efectivamente se ha logrado transparentarla, propositiva a lo que se busca.

.- ¿Cree que falta liderazgo a la ciudad?

No falta liderazgo, lo que falta es involucramiento ciudadano en las disposiciones importantes. Lo que vemos es un tema de exigencia, pero sin ser parte de la solución. Los cuencanos somos exigentes, pero no nos estamos involucrando y eso es una tarea pendiente. (JRU) (I)