Rodrigo Mendieta: «Debemos caminar hacia una diversificación de nuestra oferta de exportación»

Rodrigo Mendieta, director de Investigaciones de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca. Archivo
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Entre el 18 y 19 de noviembre de 2021, Quito será sede del evento internacional “Ecuador Open for Business 2021”, un foro donde se presentarán proyectos de inversión por 30.000 millones de dólares.

Julio José Prado, ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, indicó que la cita congregará a empresarios locales e internacionales, así como inversionistas, bancos de inversión, bancos multilaterales y el Gobierno Nacional.

Además, se trata de un megaevento en medio de la postpandemia. Con el foro se busca que inversionistas sean socios de Ecuador a largo plazo.

Con motivo de este evento, Rodrigo Mendieta, director de Investigaciones de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca, participó algunos criterios.

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¿Qué tan importante es para el país el foro “Ecuador Open for Business 2021?

Es positivo que se lleven eventos de esta naturaleza en Ecuador, porque generan una imagen de apertura e invitación para atraer inversión extranjera, que tanto se necesita y se ha solicitado en nuestro país.

El evento es digno de felicitación porque congregará a empresarios del sector inversionista. Sin embargo, se tiene que tomar en cuenta que Ecuador está en los últimos lugares de inversión extranjera directa, y no rebasamos los 1.200 millones de dólares. En este sentido, países vecinos como Colombia y Perú nos llevan ventaja.

Los inversionistas observan muchos factores al momento de tomar una decisión para invertir, uno de ellos el tema de riesgo país. En este instante estamos en 850 puntos aproximadamente. Esta cifra triplica al que se da en Colombia y cuadriplica al que se da en Perú.

¿Qué cambios se deberían ejecutar en Ecuador para igualar y mejorar las cifras de los países vecinos como Colombia o Perú?

Otro de los criterios que evalúan los inversionistas para tomar una decisión es la seguridad jurídica de sus operaciones. Por ejemplo, una empresa multinacional turística tiene que encadenarse con otras empresas pequeñas, medianas y grandes dentro del país; pero cuando observa indicadores como costo de financiamiento alto, código laboral extremadamente rígido, o indicadores institucionales como número de días en demora para abrir una empresa en Ecuador, número de trámites que se deben desarrollar, inestabilidad tributaria, se convierten en trabas para una inversión directa, de la que tanto se habla.

Se debe recordar también que existe un impuesto para los inversionistas, a más de los que se dan por ley. También está el impuesto a la salida de divisas.

¿Qué podría mostrar Ecuador para crecer y mejorar su economía?

Ecuador debe pensar en sus vocaciones originales, como es el tema de producción de banano, camarón, atún, madera, flores, cacao o café, es decir, exportaciones no tradicionales.

No se debe olvidar que cada vez que abrimos mercado con un producto, ganamos la posibilidad de tener un aprendizaje y ser mejores, con la opción de ser líderes mundiales como ha sucedido con algunos productos.

Debemos caminar hacia una diversificación de nuestra oferta de exportación, pero pensando en esas vocaciones.

Cuando se revisa el Plan de Oportunidades y la política económica que está impulsando el Gobierno actual, se evidencia una ausencia del desarrollo territorial. Es decir, se observa una escasa consideración de las brechas económicas y sociales, existentes a nivel de territorio, provincia, cantón y región. Es como una política pensada en polos de desarrollo como Guayaquil y Quito.

Cuenca y la zona sur tienen mucho por dar y mostrar, entre ellos temas turísticos, industriales, manufactura, cerámica; es decir, de las potencialidades propias que tiene la zona sur del país.

A veces nos olvidamos de aquellas vocaciones que están en el territorio y de las cuales pueden surgir un sinnúmero de cosas, como frutas, leche, maíz y sus derivados. Estos ejemplos corresponden a la región austral. Y a criterio personal, nos perdemos creyendo que nuestra matriz productiva se va a transformar hacia productos de alta tecnología. Aunque hay que hacer el esfuerzo para que eso suceda, pero por conseguir eso, nos olvidamos de nuestras vocaciones y ahí se pierden oportunidades. (I)