Aida Abril deja su huella en el Museo de la Casa de los Tratados

En su gestión institucionalizó “La Cabalgata histórica por la ruta de los Héroes de Tarqui”.

Aida Abril se jubila de la administración del Museo de la Casa de los Tratados en el cantón Girón tras 26 años de servicio. Ella impulsó importantes proyectos como “La Cabalgata histórica por la ruta de los Héroes de Tarqui”. XCA
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Tras 26 años deja la administración del Museo Casa de los Tratados, en el cantón Girón.

La ingeniera Aida Abril asumió un 1 de enero de 1996 la administración del Museo de la Casa de los Tratados, en el cantón Girón, tras dos semanas de la muerte de su esposo Jaime Palacios -reconocido restaurador cuencano y primer administrador del lugar-. Hoy, “Aidita” -como la conocen generales, militares y sus amistades- se jubila de tan importante función al frente de un símbolo del civismo del país.

Asumió la responsabilidad cuando tenía 39 años de edad pues heredó el cargo que dejó vacante su esposo al fallecer a fines de 1995 en un lamentable accidente cuando restauraba la Catedral Vieja de Cuenca. Los militares de ese entonces no dudaron un solo instante para que fuera ella quien continúe con la administración del Museo de la Casa de los Tratados.

Así lo recuerda “Aidita” a menos de una semana de que se efectivice su jubilación el próximo 30 de noviembre y luego de 26 años de servicio, anécdotas y momentos inolvidables que no se borran de su memoria, además que son parte de la historia del ejército ecuatoriano.

El pasado 9 de noviembre cumplió 65 años de edad y actualmente organiza una serie de documentos e informes sobre su gestión incluso de proyectos como: “La Ruta del Civismo”, “La Cabalgata histórica por la ruta de los Héroes de Tarqui”, entre otros programas que promovió a lo largo de los años por su amor a su trabajo. Lo hace en su hogar, ubicado en el tradicional barrio El Vado, Centro Histórico de Cuenca, donde vive con su madre Leonila Guerrero, de 88 años de edad.

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La casa de “Aidita” demuestra su fervor cívico a través de una serie de cuadros, imágenes e incluso los cojines de los muebles están bordados con rostros de caballos alusivos a “La Cabalgata histórica por la ruta de los Héroes de Tarqui”. Además, se observa en una mesa de centro de la sala un muñeco de Papá Noel de aproximadamente 30 centímetros de alto y que luce ropa militar.

No puede esconder su nostalgia cuando recuerda su pasaje en el Museo de la Casa de los Tratados, desde el primer día que llegó al lugar, la reorganización de las áreas verdes, el trato con los militares hasta su paso por la universidad para obtener el título de ingeniera en el área de turismo para promover sus proyectos. “Aidita” ingresó a la universidad cuando tenía 46 años de edad.

En cada iniciativa que emprendió tuvo como principal aliado a la Tercera División de Ejército Tarqui, así como a instituciones públicas, privadas y amigos que se desempeñaron como patrocinadores que nunca dejaron de apoyarla.

Cabalgata

“Aidita”, en el 2008, presentó a la Tercera División Tarqui el proyecto de “La Cabalgata histórica por la ruta de los Héroes de Tarqui” que sale desde Cuenca hacia Girón y atraviesa lugares emblemáticos del Azuay. El evento se realiza previo a la conmemoración del 27 de febrero, la “Batalla de Tarqui”.

“Aidita” recibió el pasado 29 de octubre un reco- nocimiento por parte de José Miguel Uzhca, alcal- de de Girón. XCA

La cabalgata lleva 13 ediciones. La primera contó con la participación de 30 personas y la última -en el 2020- con más de 350 personas, ya que este año no se la pudo realizar debido a la pandemia de la COVID-19.

“Así, ya no esté al frente del Museo de la Casa de los Tratados, la cabalgata se tendrá que realizar todos los años porque fue institucionalizada por el Ejército que le ha dado toda la importancia del caso”. Esas fueron las palabras de “Aidita” cuando habló que todos sus logros alcanzados han sido en equipo.

Al desvincularse del Museo de la Casa de los Tratados tiene muchos proyectos en mente incluso piensa en viajar a los Estados Unidos para visitar a sus hijos, Jaime Fernando y María Ximena, y sus nietos. Sin embargo, siempre estará inmiscuida con su museo. Cuenca.- (BPR)-(I)