Ómicron, nueva variante

Luis Muñoz Muñoz

Una nueva amenaza al mundo se cierne, causando temor y estupor, ante la llegada de una nueva variante del Covid 19 y que la Organización Mundial de la Salud la ha denominado con la letra griega ómicron y que la reconoce como  peligrosa, agresiva y preocupante. Ante esta amenaza la Unión Europea y sus Estados miembros buscan la manera de frenar su avance y propagación, tratando de evitar una navidad con más contagios y fallecimientos inesperados. La inquietud por el incremento de casos, que cual señal del apocalipsis ha puesto en zozobra al mundo, con el real peligro que se extienda a pasos gigantescos desde Sudáfrica al Universo entero, si no actuamos con celeridad y prudencia. El Partido Socialista Obrero Español ha dado la clarinada en su décimo cuarto congreso autonómico de Castilla y León, y entre una de las recomendaciones más importantes es por el momento cerrar aeropuertos,  para  evitar  el contagio por  ese  medio y el Gobierno acogiendo la sugerencia afirmó  que a partir del martes 30 de Noviembre de 2021 se restringieron los vuelos procedentes de Sudáfrica y Botsuana, para cerrar fronteras al ómicron. Empero, matemáticos de Estados Unidos aseguran  que la nueva variante estará en el mundo entero en 21 días, esto es hasta mediados de éste mes de diciembre y parecen tener toda la razón,  ya  que la enfermedad ha llegado a América del Sur, concretamente a Brasil, Chile y Perú.  En nuestro país aún no se han detectado casos, sin embargo los ecuatorianos en las fiestas de Loja y Quito no respetaron la distancia social  y en muchos casos ni siquiera el uso de la mascarilla, por lo que se cree  que en los próximos días, habrá sorpresas  en materia de salud,  aumentando en forma alarmante los casos de contagiados y se habrán copado las camas disponibles en  los hospitales del MSP y  el IESS. El COE Nacional y el Gobierno deben revelar las estrategias que se han tomado o que se están tomando, ante la amenaza de la nueva metamorfosis del virus, y no solo pregonar  las bondades de las vacunas, como si fuesen la panacea  para las nuevas cepas, cuando están sirven para disminuir los efectos del virus en caso de contagio, pero no son la inmunización  que  la ciudadanía espera. Es hora de detener el tráfico aéreo procedente del sur de África, para no permitir la expansión del virus de los países de alto riesgo como Botsuana, Suazilandia, Lesoto, Mozambique, Namibia, Sudáfrica y Zimbabue, ya que se sabe que la variante B.1.1.529, «ómicron», es de mayor transmisibilidad y su resistencia a las vacunas es  alta. Entonces  señor Presidente Guillermo Lasso  junto al COE Nacional, a la Ministra de Salud y  al señor Vicepresidente,  que  es un profesional médico, actúen con celeridad, humanidad y  esmero, para evitar muertes innecesarias. (O)