“Tasa de muerte será más baja con la nueva variante ómicron”, explica un experto

Kléver Sáenz, director médico del laboratorio Synlab y docente en la Universidad Central. Cortesía
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Kléver Sáenz, director médico del laboratorio Synlab Ecuador y docente en la Universidad Central,  analizó la situación epidemiológica que atraviesa el país con respecto a la COVID-19.

También habló sobre las nuevas variantes y particularmente de la ómicron, así como la importancia de vacunarse. 

Aparición de nuevas variantes

La aparición de nuevas variantes está asociada indudablemente a la inequidad que tenemos como sociedad global del acceso a la vacunación.

Mientras tengamos sociedades donde los estatus de vacunación estén por debajo del 5 %, donde no alcancemos a tener metas de vacunación por sobre el 85 o 90 %, van a seguir apareciendo variantes diferentes.

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Cada variante que aparezca tendrá mutaciones que le hagan particularmente distinta, es el caso de ómicron, que se originó en África y se caracteriza fundamentalmente por tener alrededor de 30 mutaciones mucho más infectantes.

Por cada sujeto infectado se contagiaba tres personas con la variante original; en la delta, por cada 1 se infectaban 6, y en la ómicron, por cada 1 entre 16 y 18 personas.

Ómicron

Si bien la variante ómicron provoca menos enfermedad severa y menos probabilidad de muerte, la probabilidad de muerte sigue estando ahí, a pesar de ser mucho más baja que las predecesoras.

El problema desde el punto de vista de salud pública es que al registrarse varios contagios vamos a tener una mayor masa de sujetos con infección, de los cuales más o menos el 80% no tendrán síntomas, y más de la mitad de los restantes tendrán enfermedades leves y moderadas; y, todavía tendremos un porcentaje de enfermedad severa, pero al ser tanta la masa de sujetos infectados, la probabilidad de que sature el sistema sanitario sigue estando presente.

Además, debemos pensar que en Ecuador existe una gran población de personas particularmente vulnerables: obesos, hipertensos y diabéticos, por hablar de las enfermedades más comunes donde el riesgo de enfermedad severa y muerte es mucho más alto.

Adicionalmente la variante ómicron tiene una particularidad. Al parecer este virus, con estas mutaciones, es menos susceptible de ser bloqueado por los anticuerpos que producen las vacunas.

En una publicación reciente se alerta sobre la disminución de la efectividad de las vacunas en esta variante, sin embargo, la vacunación aún sigue siendo la mejor vía de protección.

A futuro

Definitivamente este virus ha llegado al país y a la sociedad global para ser endémico. Al estar presente y circulando, como en su momento sucedió con la influenza H1N1 o la H2N2, lo más probable es que a futuro tengamos que tener vacunaciones periódicas.

Lo prioritario hoy en día es decir a la gente que se debe mantener las medidas de cuidado como el lavado de manos y el uso de mascarilla, así como evitar aglomeraciones, y si va a mantener reuniones hacerlo en lugares ventilados y con el menor número de personas posible.

Vacunación

Ecuador es uno de los países con coberturas de vacunación más altas de la región y el mundo, pero todavía nos falta cubrir un porcentaje poblacional que está disperso.

Tenemos más o menos el 75 % de personas vacunadas con dos dosis, un 10 % más que está vacunada con una sola dosis, y ya empezamos con las terceras dosis de refuerzo que mejora la respuesta inmunológica y disminuye aún más la probabilidad de enfermedad severa y muerte.

Ojo, la vacuna únicamente disminuye la severidad y la probabilidad de muerte, no evita la presencia de infección, ni la capacidad de transmisión del virus, igual como actualmente pasa con la vacuna de la gripe.

Nueva normalidad

La nueva normalidad estará siempre vinculada a la necesidad de que la sociedad alcance estándares de vacunación muy altos, es decir, dejemos de lado la inequidad.

La comunidad global debería hacer un esfuerzo para asegurar que las coberturas de vacunación se den en los diferentes países del mundo, independientemente de sus convicciones socioeconómicas.

Todos tienen derecho a la vacunación y deberíamos alcanzar cifras de vacunación mundial por sobre el 90% para retornar a una nueva normalidad. Creo, que el año venidero es decisivo para alcanzar este objetivo.

Todavía no tiene mucha certidumbre. A mediados del año en curso, quizás tengamos mayor certeza de lo que sucederá en el futuro.

En el caso concreto de Ecuador creo que estaríamos en la capacidad de no volver a un confinamiento, y mantener una relativa normalidad que asegure la actividad económica del país, considerando la alta cobertura de vacunación y las medidas sanitarias.

Consecuencias

Durante el último mes hemos ido creciendo exponencialmente. El número de casos (COVID-19) va duplicándose semana a semana, y pensaría que a mediados de este mes, seguramente tendremos algo parecido de lo que vivimos en febrero, marzo y abril de 2021.

El número de casos va a seguir aumentando, la tasa de muerte será más baja por el tipo de variante que estamos enfrentando, sin embargo, la indisciplina social, el aumento de la confianza y la desinformación sobre el uso inadecuado de algunas pruebas diagnósticas, nos va a pasar factura. (I)