El mundo en Ecuador 2022 (II)

Gerardo Maldonado Zeas

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El nombramiento de Juan Carlos Holguín como Canciller de Ecuador, demuestra el propósito del presidente Lasso de abrir el Ecuador al mundo, tal como ya anticipó en su campaña electoral.

El ‘Ecuador Open for Business 2021” de noviembre de 2021, trazó el camino para alcanzar 30.000 millones de inversión hasta que termine el gobierno de Lasso, de manera especial en sectores como el minero, turismo, telecomunicaciones, hidrocarburos, e infraestructura.

Varios acuerdos y tratados se visualizan para el 2022. El primero, el cerrar con México el de Libre Comercio, cuyas bases se esgrimieron en la visita del presidente Lasso a Andrés Manuel López Obrador, quien dejando a un lado ese corte populista político, entendió que los países deben sumar esfuerzos para mejorar el bienestar de sus pueblos.

Luego Holguín, deberá buscar el formalizar la Alianza del Pacífico con Perú, Chile, Colombia y México para alcanzar un mercado de 250 millones de personas, con cerca del 45 % del PIB de América Latina. Y ahora que la balanza comercial no petrolera es deficitaria, esta alianza le permitiría al Ecuador crecer en cerca de 500 millones de dólares en exportaciones.

En el 2022 el mundo encontrará a un Ecuador abierto en su política de comercio exterior, porque la integración es el camino más seguro para fortalecer las inversiones, que además lleva de la mano al turismo, el intercambio cultural, la cooperación en materia de seguridad, y demás ventajas que permite la libertad de fronteras, entendidas con responsabilidad y en condiciones favorables para el país.

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Los esfuerzos del gobierno para desideologizar organismos como la CELAC, el acercamiento a China y Rusia, cuyos resultados fueron palpables en la obtención de las vacunas para tratar la brutal pandemia de la COVID-19, hoy con un efecto multiplicador inmenso en el mundo. Sin la inmunización del 85 % de ecuatorianos con dos dosis de vacunas, hoy estaríamos lamentando una gran cantidad de fallecidos por este fatal virus. Cuando se trata del bienestar común, las diferencias políticas que separan a los mandatarios pasan a un segundo plano. (O)