La reserva marina

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Todo cuanto se haga por tratar de salvar al planeta tierra del acelerado calentamiento global es plausible, digno de replicar, y de demostrar el cumplimiento de compromisos para no agravar más tan tremenda situación climática.

El gobierno de Ecuador va por ese camino. El presidente Guillermo Lasso, mediante Decreto, ratificó su anuncio hecho durante la cumbre ambiental COP26, efectuada en el Reino Unido en noviembre de 2021.

En esa ocasión, Ecuador, Costa Rica, Panamá y Colombia, fijaron el área protegida marina más grande del hemisferio, en el Pacífico. Implica la ampliación de la zona de protección para la reserva marina de las islas Galápagos en 60 mil kilómetros cuadrados.

En la mitad de esa área “no se permitirá la actividad extractiva de ningún tipo y donde se conservarán áreas de ecosistemas oceánicos críticos, rutas migratorias y zonas de alimentación de especies marinas amenazadas”.

El poder negociador del presidente Lasso con los sectores pesqueros artesanales e industriales, inicialmente opuestos al proyecto ambiental, dio sus frutos tras años de ser lanzado.

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La nueva reserva en Ecuador se une al Santuario Malpelo y al Parque Nacional Gorgona en Colombia; a la Isla del Coco en Costa Rica, y a la Isla Coiba en Panamá. Nace así el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical, llamado a convertirse en la zona protegida más grande del mundo.

A la cita ambiental asistió el presidente colombiano Iván Duque, quien se comprometió a declarar como área protegida el 30 % del territorio de su país (marino y superficie); los Cancilleres de Panamá y Costa Rica; y el expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

Los sectores ambientales aplauden la ampliación de la reserva marina. Ojalá el canje de deuda planteada por el gobierno tenga eco en el resto del mundo, y mediante fideicomiso se invierta en conservación y en más estudios.

Ecuador, junto a Colombia, Panamá y Costa Rica, acaban de dar al mundo, sobre todo a los países industrializados y, por ello, los más contaminantes, un mensaje ambiental tangible. Bien por la madre naturaleza.