Bolsonaro reforma Gobierno por comicios y perfila fórmula militar contra Lula

Jair Bolsonaro, en plena campaña para las elecciones de octubre próximo, criticó y se burló en las redes sociales del uso que organismos del Gobierno argentino hacen del llamado lenguaje inclusivo.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se despidió de 9 de sus 23 ministros, que aspirarán a cargos electivos, y comenzó a perfilar su «fórmula militar» para enfrentar en las urnas al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

Con motivo de la «despedida» de esos 9 ministros, Bolsonaro encabezó una ceremonia en la que hizo un largo repaso de su gestión y enalteció el papel que los militares han tenido en la historia, en coincidencia con el 58 aniversario del golpe del 31 de marzo de 1964, que instauró una dictadura que perduró hasta 1985.

Bolsonaro, capitán de la reserva del Ejército, volvió a negar que ese régimen haya sido una dictadura y, como en otras ocasiones, lo citó como modelo de un país «libre», en el que «todos podían ir y venir», en contraste con los «valores defendidos por la izquierda».

El líder de la ultraderecha también reiteró sus críticas a la Justicia electoral y a la Corte Suprema y asoció a la izquierda a la «corrupción desenfrenada que hubo en Brasil», en abierta alusión a Lula da Silva, a quien todos los sondeos sitúan como favorito para las próximas elecciones.

En referencia a esos comicios, Bolsonaro reiteró: «No serán una lucha de la izquierda contra la derecha, sino del bien contra el mal, y el bien va a vencer».

La reforma del gabinete oficializada este jueves fue forzada por las normas electorales, que obligan a los ministros que se postularán a algún cargo a dejar sus puestos en el Ejecutivo al menos seis meses antes de las elecciones, que se celebrarán el próximo 2 de octubre.

NUEVE CAMBIOS OFICIALIZADOS, PERO FALTA EL ÚLTIMO

Los nueve cambios ya oficializados son en los ministerios de Agricultura; Infraestructura; Trabajo; Turismo; Ciudadanía; Mujer, Familia y Derechos Humanos; Desarrollo Regional; Secretaría de Gobierno y Ciencia y Tecnología.

Entre los ministros que dejan el Ejecutivo este jueves se destacan los de Infraestructura, Tarcísio Freitas, y Trabajo, Onix Lorenzoni, quienes aspirarán respectivamente a los Gobiernos regionales de Sao Paulo y Río Grande do Sul, así como el titular de Ciudadanía, Joao Roma, quien será candidato al Gobierno de Bahía.

Damares Alves (Mujer, Familia y Derechos Humanos), Gilson Machado (Turismo), Rogerio Marinho (Desarrollo Regional), Tereza Cristina Correa (Agricultura) y Flavia Arruda (Secretaría de Gobierno) aspirarán a un escaño en el Senado.

La lista la completa Marcos Pontes, hasta hoy titular de Ciencia y Tecnología y quien se presentará como candidato a diputado.

En todos los casos, las vacantes serán cubiertas por los actuales viceministros o funcionarios de esos despachos, quienes, según ha dicho Bolsonaro, completarán un «mandato tapón» que concluirá el 1 de enero de 2023, cuando asumirá el próximo Gobierno.

EL GENERAL BRAGA NETTO Y LA FÓRMULA MILITAR

En la lista no constó la salida del ministro de Defensa, el general de la reserva del Ejército Walter Braga Netto, quien también dejará el cargo, pero para ser candidato a vicepresidente en la fórmula de Bolsonaro, como el propio mandatario ya ha insinuado.

Según fuentes oficiales, la salida de Braga Netto se oficializará antes del sábado, cuando faltarán seis meses para las elecciones, y confirmará la «fórmula militar» que Bolsonaro perfila para enfrentar a Lula en las urnas.

El talante castrense de esa fórmula hasta fue reforzado este mismo jueves, en una nota difundida por el Ministerio de Defensa en el que debe haber sido el último acto de Braga Netto al frente de ese despacho.

La nota, leída como «Orden del Día» en los cuarteles, se refirió al golpe de 1964 como un «Movimiento» que «reflejó las ansias y las aspiraciones de la población», apoyado por «las familias, iglesias, abogados, las Fuerzas Armadas y la sociedad en general».

Esas fuerzas, según dice el comunicado firmado por Braga Netto, «reaccionaron para restablecer el orden e impedir que un régimen totalitario fuese implantado en Brasil», en referencia al carácter «comunista» que los militares de la época le atribuían Joao Goulart, el moderado líder laborista derrocado en 1964. EFE