“Nos oponemos a que se deseche nuestro sistema de recaudo”: Diego Idrovo, presidente de la Cámara de Transporte

Diego Idrovo, presidente de la Cámara de Transporte
Publicidad

Diego Idrovo, presidente de la Cámara de Transporte de Cuenca (CTC), cuestionó las declaraciones realizadas por el Diego Morales, concejal y presidente de la Comisión de Movilidad del Concejo Cantonal, con respecto a las acciones que se tomarán sobre la integración operativa y tecnológica del Tranvía.

.- ¿Cómo avanza la integración del tranvía con las unidades de transporte que tienen a su cargo?

Hemos pedido información a la Municipalidad de Cuenca, respecto a los proyectos que se tienen y sobre todo a la forma que se pretende hacer con la integración. Hasta la fecha no hemos tenido ningún documento habilitante en donde se nos dé a conocer sobre este proceso.

Lo único que hemos tenido estos días es una reunión en la cual se nos dio a conocer que está contratada una consultoría para realizar un análisis de la integración. Lastimosamente no nos han hecho conocer nada, a veces, más bien nos enteramos por los medios de comunicación.

.- ¿De qué se trata la consultoría?

publicidad

Tenemos conocimiento que el contrato es sobre la Consultoría para definir el modelo de gestión y arquitectura del sistema integral de recaudo del transporte del cantón Cuenca que integre los diferentes medios de pago del transporte existente y que permita la integración de nuevas operadoras de transporte.

.- ¿Qué dice este documento que usted hace mención?

En el documento se realiza la respectiva convocatoria el 31 de enero de 2022, y el 11 de marzo de 2022 se adjudica la ejecución de la consultoría.

Nosotros tuvimos una reunión la semana anterior con el gerente general de la EMOV (Jorge Moscoso), en donde nos dio a conocer esta consultoría y recién la semana anterior que se contrató la misma y nos solicitaron información.

.- ¿Qué tipo de información?

Información relacionada con el sistema integrado de recaudo. Nosotros ya hemos desarrollado este sistema, incluso tenemos el Consorcio SIR Cuenca, que data del año 2011, donde realizamos la integración de las siete operadoras de transporte.

Así se dio cumplimiento a lo que dictaba la Ordenanza y en función de eso empezamos a trabajar con la integración y el modelo de caja común para los operadores.

A partir de la entrada en operación del sistema tranviaria, que es diferente al nuestro, en julio de 2020, llegamos a un acuerdo en donde se iban a respetar cada uno de los sistemas de recaudo y a buscar una interoperabilidad.

.- ¿A qué se refiere con la interoperabilidad?

Que tanto la tarjeta del tranvía y la tarjeta de la CTC pueda ser leída en los dos sistemas. A estos acuerdos se llegó, pero ahora nosotros vemos con mucha preocupación de que se ha lanzado esta consultoría, y más aún, ni siquiera tienen el informe y ya se está hablando de integración.

Por tal razón hacemos un llamado a que la autoridad nos comunique sobre este particular, porque entendemos que somos parte importante de este proceso de integración, y transportamos entre el 75 y 80% de la población que se moviliza en Cuenca.

.- El concejal Diego Morales señaló que se adquirirán lectores para las tarjetas, ¿tampoco conocen nada al respecto?

Nosotros siempre le hemos pedido que nos den información, tomando en cuenta que en la gestión municipal todo obedece a proyectos, a una planificación previa, a la aplicación de presupuestos, pero lastimosamente no conocemos absolutamente nada.

.- Además se habla de la construcción de estaciones para los alimentadores tanto en norte como en el sur.

Lo que sabemos es que hay el malestar entre la gente porque recordará que nosotros ya hicimos la alimentación del tranvía durante tres meses.

Trabajamos durante este tiempo, pero no se cumplió el acuerdo. Quedaron en pagarnos por kilómetro recorrido y no nos pagaron un solo centavo, retomando así la operación de la línea 100 por la vía legal.

La construcción de estaciones para los alimentadores iniciará la próxima semana, según el concejal Diego Morales. Xavier Caivinagua/El Mercurio

.- También se habla de la implementación de buses eléctricos, ¿este proyecto está relacionado con la Cámara?

No. En el acuerdo del 22 de junio de 2020, se definió que nosotros teníamos que hacer la alimentación mediante un convenio y el pago por ese trabajo.

Nunca se habló de una alimentación con buses eléctricos desde el plano municipal, a tal punto que nosotros ya hicimos la renovación de la flota cuando se hizo el diseño y la estructuración del tranvía.

En ningún momento nos hemos opuesto a hacer la alimentación, pero lastimosamente aquí se ofrece una cosa y se hace otra.

.- Usted alguna vez señaló que las unidades de transporte tienen su propio sistema de cobro con una millonaria inversión, ¿cuál es este monto?

Nosotros hemos hecho una inversión paulatina que bordea los 11 millones de dólares en tecnología, infraestructura, equipos.

Con este sistema se realiza el control de rutas, frecuencias; verificamos operación de las unidades; contamos con sistemas de video vigilancia y por eso hemos podido ubicar a personas, determinar problemas, analizar denuncias.

Cada unidad, además, tiene control de geoposicionamiento, es decir, sabemos en donde se encuentra en tiempo real. Tenemos todo un sistema tecnología al servicio de la ciudad para la lectura de tarjetas, verificaciones de marcaciones, etc.

Qué pena decirlo, pero recién ahora se está contratando una consultoría cuando nosotros ya empezamos a funcionar desde el 2011, por propia disposición municipal.

Debíamos ser los primeros llamados para hacer este proceso de integración porque contamos con la capacidad, experticia y el desarrollo tecnológico necesario.

.- ¿La tecnología que ustedes disponen podría ser compatible con otra, en caso de que se proponga esta integración con el tranvía?

Sí, no hay ningún tipo de problema; de hecho nosotros nos hemos adelantado ya reuniones y estudios para analizar la integración con otros medios de pago, como son los pagos abiertos, con tarjetas de crédito y débito, la utilización de códigos QR, la integración con la bici pública… Muchos desconocen nuestro sistema, uno de los mejores del país.

La tecnología de recaudo que disponen las unidades es compatible con otras, asegura Diego Idrovo, presidente de la CTC. Xavier Caivinagua/El Mercurio

.- ¿Qué acciones tomarán al respecto?

Nosotros tenemos un sistema de recaudo desarrollado, comprobado y en constante actualización; ahora se está queriendo cambiar por otro que está siendo analizado a través de una consultoría que tiene un costo referencial de 103.000 dólares sin IVA, para desarrollar algo que nosotros podemos ofrecerlo y estamos en capacidad de hacerlo. 

Por tal motivo queremos dejar en manifiesto nuestra molestia por la falta de comunicación. Estamos opuestos a que se deseche nuestro sistema de recaudo porque nos ha costado bastante dinero.

Más bien invitamos a las autoridades a que informen y sea la ciudadanía la que saque sus propias conclusiones, porque creemos que no es justo que la ciudad invierta en algo que ya hay y nosotros como Cámara lo hicimos. 

Construcción de estaciones

“Vamos a iniciar la integración por fases”, destacó Diego Morales, concejal y presidente de la Comisión de Movilidad del Concejo Cantonal, refiriéndose a la integración operativa y tecnológica del Tranvía.

Para el efecto -dijo- que es necesario contar con una adecuada infraestructura que garantice la seguridad de los usuarios en el transbordo de usuarios de las alimentadoras y este transporte alternativo.

Incluso, el Concejo Cantonal tiene aprobado un presupuesto para construir estas dos estaciones de interconexión en Baños y Ricaurte, es decir en las puntas o paradas donde se termina el sistema tranviario.

El edil detalló que los trabajos iniciarán la próxima semana en la parte sur (Baños), según información que le proporcionó la Secretaría de Movilidad, y posteriormente en el norte (Ricaurte), con el objetivo de realizar una “integración armónica y segura”, en un tiempo estimado entre cuatro y cinco meses.

“Vamos a aprovechar este tiempo que se está construyendo el distribuidor de tráfico de Las Américas, pues las líneas no están circulando por donde lo hacen habitualmente”.

Morales también contó que en un par de semanas se podrá conocer los tiempos específicos de los buses por medio de la aplicación Moovit, y posterior a aquello el sistema tranviario tendrá que adquirir los lectores que están en proceso de adjudicación y serán colocados en las diferentes unidades de transporte, proceso que tomará entre cinco y seis meses.

“El proceso inicialmente arrancaría con buses que están disponibles en la ciudad con miras al siguiente año de tener los buses eléctricos, para lo cual existe un crédito con componentes reembolsables y no reembolsables de la KFW, que la Dirección de Gestión de Movilidad ha gestionado con el banco de Alemania”.

En cuanto a la integración tecnológica se tomará otros seis meses. “Esperamos que en el lapso de un año tengamos listas las condiciones de infraestructura y tecnológicas y por su puesto los validadores en los buses que serían ya definitivos”.

Integración estuvo prevista para junio

La integración operativa y tecnológica inicialmente estaba prevista para mediados de año, según explicó Jorge Moscoso, director coordinador del Tranvía de Cuenca, en una entrevista anterior.

“Lo primero es definir la extensión de las puntas como lo dice el estudio de León&Godoy, que tiene al tranvía como eje principal dentro del centro histórico y debe ser alimentado por la puntas sur (Baños) y norte (Ricaurte) y por otras alimentaciones como Sayausí”, dijo en ese ocasión.

En esa ocasión también sostuvo que esta integración permitirá a todo el transporte público, no solo al tranvía, a convivir conjuntamente en armonía y buscar el equilibrio económico que se requiere. “Recuerde que el tranvía sin integración tiene 14.000 usuarios (diarios). El momento que lleguemos a la primera etapa pasaremos 34.000 pasajeros, lo que nos permitirá una reducción del 70% del déficit presupuestario”.

Así mismo señaló que “la tecnología (del Tranvía) que tenemos actualmente data el año 2013, por lo que es totalmente caduca y debe ser actualizada… No se puede pretender mejorar y reducir la brecha fiscal con tecnología caduca ¡Imposible!”. (I)