- Publicidad -
Inicio Opinión Columnistas Política fiscal e inflación

Política fiscal e inflación

Bladimir Proaño

En el Ecuador de los sucres, una política fiscal expansiva (mayor gasto público, pero nunca reducción de impuestos) provocaba inflación. Con el Ecuador dolarizado, la política fiscal no ha sido causa de variaciones en los precios, al menos como para que se convierta en un objetivo del BCE. Y como nos consta a todos, en los 20 años de dolarización, hemos vivido una relativa estabilidad en el nivel de precios, incluso hemos experimentado periodos de deflación. Pero ahora lo que preocupa es justamente el despertar de los precios, no por una política fiscal expansiva (ni contractiva), sino por eventos ajenos a nosotros que empezó con la pandemia, el desabastecimiento en las cadenas de suministros, la guerra en Ucrania, el incremento en los precios del petróleo, mejoras en las expectativas empresariales y de los consumidores. Esto último que reactivó la demanda de crédito apoyada por un aumento de los depósitos en las IFI´s. Bajo este escenario, para 2022, el BCE estima un crecimiento económico de 2.8 %, impulsado por la recuperación de la inversión y el dinamismo del consumo de los hogares.

Dada la situación del mercado de trabajo, si las empresas y los trabajadores redujeran sus expectativas de mayores ganancias y salarios respectivamente, la inflación podría no convertirse en un problema. Asimismo, si el gobierno gestiona una política fiscal transparente y sostenible se puede regresar a la estabilidad de precios con el menor coste posible para la economía. A su vez las IFI´s lo que pueden hacer en el corto plazo es: 1) no subir el costo del dinero, algo que en la actual política monetaria del BCE todavía está en análisis (liberalización de las tasas); y 2) evaluar mejor al sujeto de crédito para asegurar el repago y evitar problemas que a medio plazo pueda asfixiar la economía.

Cuidemos de no regresar a la espiral inflacionaria, pues agravaría más la situación. La liquidez de la banca, las reservas del BCE, bien gestionadas deben ser la oportunidad para aumentar la inversión privada y pública y con ello aumentar el empleo. (O)

Salir de la versión móvil