- Publicidad -
Inicio Temas ¿Cuáles son algunos de los resultados que deja un paro indefinido?

¿Cuáles son algunos de los resultados que deja un paro indefinido?

Ibrahim Rodríguez El Khori @Rodríguez_Khori

Para el día quince del Paro Nacional, en contraste con los pronósticos iniciales, la situación a nivel país ha escalado rápidamente. Un claro detonante fue la reacción de la Conaie en un comunicado emitido a las tres y media de la mañana el lunes 27 de junio, en este califican como “insuficiente e insensible” la rebaja de 10 centavos del costo por galón de gasolina Ecopaís, Súper y Diésel anunciado por el presidente Guillermo Lasso.

Además, afirman que todavía se encuentran en la lucha “contra la pobreza y las profundas desigualdades que existen en el Ecuador”. Para el gobierno este subsidio representa un estimado de 250 millones de dólares…

No obstante, Lasso enfrenta en este momento un proceso de destitución planteado por la bancada de la UNES. Ante una situación de violencia, inconformidad social e incertidumbre el país se aferra a la nada.

Los constantes errores cometidos por ambas partes han sido pagados por una ciudadanía que ahora se encuentra paralizada en una situación dual, donde una parte siente temor a manifestarse y la otra a no hacerlo.

En vista de este escenario casi apocalíptico, donde las Organizaciones Indígenas no dan “brazo a torcer” sumado a un presidente con una caótica asesoría en atención de crisis, el país seguirá en un estado de paralización incierto, la pregunta que todos se hacen es la misma: ¿cuáles son las consecuencias de un paro indefinido?

“Golpe” al sector productivo

El sector productivo pide diálogo

De acuerdo con el Gobierno las pérdidas del sector productivo tanto privado como público, oscilan entre los 500 millones de dólares. Además de este valor, cada día de paralización equivale a una pérdida de $50 millones de acuerdo con Julio José Prado ministro de producción.

Gran parte de estas pérdidas provienen de sectores como el petrolero, agrícola, ganadero, florícola y avícola.

A nivel local la industria azuaya registra una pérdida de $10 millones, esto complica mucho más la situación del sector industrial cuencano, que tan solo entre los meses de abril y mayo del año 2020 registró un promedio de pérdidas diarias por 8 millones de dólares.

Agresión a la prensa

Hasta el 23 de junio Fundamedios divulgó que hubo 86 agresiones a periodistas y comunicadores, 61 de las agresiones se atribuyen a manifestantes, doce a la fuerza pública, nueve fueron cometidas por “desconocidos”, dos por funcionarios públicos y una por un líder indígena.

Estos ataques fueron registrados en las provincias de Pichincha, Guayas, Cotopaxi, Bolívar, Pastaza, Imbabura, Morona Santiago, Napo, Chimborazo y Zamora Chinchipe. No obstante, los ataques más reiterativos fueron las agresiones físicas, amenazas, robos de equipos, detenciones, restricción del espacio digital y destrucción de equipos.

Vulneración a los derechos, detenciones y muertes

De acuerdo con el registro de la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos hasta la noche del 25 de junio hubo 73 vulneraciones de derechos humanos, 145 detenciones, 200 personas heridas y cinco fallecidos.

Pérdida de credibilidad y aprobación para Lasso

De acuerdo con cifras provenientes de la encuestadora Perfiles de Opinión el 81% de los ecuatorianos desaprueban la gestión de Guillermo Lasso. Esta encuesta había sido realizada entre los días tres y cinco de junio del año en curso, por lo tanto, las posibilidades de que haya mejorías en lo que va del mes son prácticamente nulas.

En cuanto a credibilidad esta misma encuestadora obtuvo que solo el 11.61% de los ecuatorianos creen en lo que dice Lasso.

Caroline Ávila, comunicadora política, analiza estas cifras:

“Hay siempre una correlación directa entre aprobación y credibilidad. Evitar al máximo que sus mensajes puedan ser inexactos o tergiversados es fundamental y eso es algo que no ha cuidado el gobierno de Guillermo Lasso. Este proceso de crisis política y social se ha perjudicado por una vocería poco creíble, sin incidencia y con poca capacidad de resolver la difícil situación”.

Por otro lado, la encuestadora IPSOS arrojó los resultados de una encuesta efectuada en mayo de este año basada en la siguiente pregunta: ¿quién cree que va a sacar al país adelante? La respuesta de los ecuatorianos es que confían más en la sociedad civil (44.3%) que en el gobierno (16.6%).

 “Es complejo creerle al presidente cuando habla de diálogo, democracia y encuentro, pero, al mismo tiempo trata de vándalos a sus opositores, desacredita al principal interlocutor de la oposición y su administración realiza acciones que contradicen esas palabras”, añade Ávila.

Falta de empatía entre ecuatorianos

Por motivo de la división de bandos, el rechazo entre diversos sectores de la población ha salido a flote. Una división partidista con el tradicional enfoque de los buenos y los malos se percibe, en nuestro caso se trata de los indígenas y el gobierno (en este artículo la postura del lector será la encargada de brindar la connotación positiva o negativa a los participantes de este paro, no la del periodista).

Comentarios racistas y clasistas cargados de un estigmatizante discurso de odio han inundado las redes sociales, discriminando a los indígenas como vagos y delincuentes. En la otra cara de la moneda, policías se han visibilizado como violadores de los derechos humanos. Los primeros ejercen su derecho a la protesta, los segundos hacen su trabajo…

El sociólogo Carlos Silva Koppel nos comenta más sobre esto: “Todo el Ecuador estaba padeciendo por los desaciertos del Gobierno. Al llegar un grupo que decide manifestarse y utiliza el discurso del privilegio termina aislando y segregando a la clase media, cuando experimentan una situación similar a nivel país”.

¿Qué esperar?

Ante una situación de crisis no queda más que aguardar a que con el paso del tiempo retorne el orden y la calma en la vida de los ecuatorianos. Manifestaciones sociales como estas son necesarias para expresar la inconformidad de la ciudadanía hacia quienes tienen la obligación de trabajar para ellos, sin embargo, el orden y la seguridad deben primar por sobre todas las cosas.

Las consecuencias para todos los ecuatorianos serán devastadoras si es que el diálogo no da frutos…

Salir de la versión móvil