
La eutanasia está en el debate nacional, la Corte Constitucional, deberá resolver sobre una demanda planteada por Paola Roldán, quien padece ELA, una enfermedad incurable y degenerativa que destruye las células nerviosas y ocasiona graves padecimientos físicos y psíquicos.
En Ecuador, el paciente tiene derecho a declinar tratamiento, pero no a que profesionales médicos le asistan para morir en paz y dignamente. Es tiempo de que el ejercicio de la autonomía de voluntad implique reconocer el derecho de que cuando la enfermedad incurable o la condición irreversible y sus consecuencias hagan que la vida resulte insoportable, podamos pedir y recibir auxilio para morir de manera rápida y sin dolor.
Vi de cerca morir a un ser amado, lentamente y con sufrimiento extremo; rechazó tratamiento -pues nada iba a hacer que su condición mejorará-; y, no pudo pedir ayuda para morir con la dignidad que su vida merecía.
Espero que la Corte resuelva a favor y con urgencia, haciendo posible la “mano amiga”. (O)