Que un país como Perú tenga siete presidentes en diez años es sintomático de cómo la inestabilidad política resulta oprobiosa.Un panorama casi similar al vivido por el Ecuador en la década de los 90, cuando echar, derrocar, declarar loco a un mandatario sin previo diagnóstico médico, se convirtió en deporte nacional.Cada Constitución, en este caso …



