Literalmente, la ruralidad del Azuay está hecha pedazos tras los estragos producidos por el invierno destructor. Gran parte de la vialidad rural, apenas tiene lastre. El mantenimiento, si lo hacen, es precario. Esas vías han sido presa fácil de los aguaceros torrenciales que, casi sin cesar, se han precipitado a entre febrero y en lo …



