
El candidato a la Presidencia Doctor Yaku Pérez, se ha pronunciado en forma frontal que de ganar las elecciones en la segunda vuelta, uno de sus objetivos, será la lucha implacable contra la corrupción, que el pueblo ecuatoriano viene exigiendo en forma mayoritaria, desmontar la estructura criminal y delincuencial es imprescindible ya que el Gobierno de Rafael Correa Delgado, bajo este artificio perjudicó al erario nacional en miles de millones de dólares, corrupción que salpicó a las más altas esferas del Estado incluyendo al mismo Presidente Correa, su Vicepresidente Jorge Glass, Ministros de Estado, entre otros funcionarios de alto nivel y de los mandos medios, estructura que se mantiene en la actualidad si bien un poco debilitada pero está presente, en los que están involucrados funcionarios públicos, que se desempeñan o se han desempeñado en el servicio público. Por esta razón, es necesario mayor agilidad en los trámites de Investigación, para sancionar con todo el rigor de la ley a quienes resulten responsables de estos actos denigrantes, que han dañado la imagen del País. No se han efectuado auditorias para establecer responsabilidades civiles y penales por el enriquecimiento ilícito de los funcionarios de alto, medio y bajo nivel, de los Gobiernos de Rafael Correa y del actual Presidente Lenin Moreno, debe indagarse como estos funcionarios, amasaron fortunas caudalosas con sueldos modestos, entre los que se encuentran algunos Ministros y Ex Ministros de Estado, Subsecretarios, Directores Regionales, Coordinadores Zonales, Directores de Educación, de Salud, de Obras Públicas, Jueces y ex Jueces del anterior y el actual régimen, fiscales y Ex Fiscales del Correísmo y el Morenismo, entre otros en todo el territorio nacional. La investigación debe extenderse a los testaferros, para vincularlos en el proceso penal o civil y sancionarlos dentro del marco de la Ley y además gestionar la incautación de sus bienes, para resarcir en algo el grave perjuicio causado a la Patria y a la Sociedad. Los encargados de auditar e investigar, contraloría y fiscalía no avanzan rápidamente en este tema, caminan “con pies de plomo” y existe el peligro que desaparezcan evidencias e indicios, permitiendo así la impunidad. Si realmente se quiere sancionar a los corruptos, es necesario fiscalizar a todo nivel, incluyendo el Ejército y la Policía Nacional, instituciones que tampoco están exentas de este mal. Debe recogerse las denuncias, analizarlas y procesarlas y no permitir la famosa “desestimación”, como forma de archivar la denuncia, sin profundizar suficientemente la investigación, obteniendo todos los elementos de convicción acusatorios que permitan procesar a los responsables. La corrupción no se restringe a un sólo tipo de prácticas, pues involucra una serie de formas, mecanismos y organizaciones en la que intervienen elementos variados y afecta a la Sociedad y la economía del Estado. Le tomamos la palabra al señor Yaku Pérez, y estaremos vigilantes para impulsar la lucha sin tregua a la corrupción, hasta erradicarla, antes que sea demasiado tarde. (O)