Migrante cuencano es un reconocido restaurador en EE.UU

Patricio Albarracín Baculima, migrante de Cuenca, es un reconocido restaurador en Estados Unidos (EE.UU.).

Patricio Albarracín Baculima, un migrante, de la parroquia Sayausí, de Cuenca, es parte de un reportaje en la edición de abril de la revista AD, especializada en arquitectura y diseño en los Estados Unidos (EE.UU.).

Albarracín, de 55 años, se ha convertido en uno los más reconocidos restauradores de muebles de madera en New York, y por sus manos a diario pasan verdaderas piezas de arte.

Hace casi 30 años migró al país del norte para buscar mejores días para su esposa y tres hijos, que viven en el sector de Río Amarillo. Así cuenta Fernando Albarracín, su hijo, quien está orgulloso del trabajo de su padre.

“Mi papá aquí en Ecuador trabajaba en la elaboración de ladrillos, horneaba y hacía todo el proceso para fabricar ladrillos… Recuerdo poco porque cuando él se fue yo tenía unos siete años…”, dice.

Carpintería

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Recuerda que su padre le contó que conocía de carpintería y eso le ayudó a conseguir un primer trabajo en EE.UU., en una tapicería. Luego aprendió el arte de la restauración.

Viajó a Argentina y finalmente retornó a Ecuador, en donde permaneció casi dos años sin trabajo, pues no encontró un espacio para aplicar sus conocimientos como restaurador de antigüedades.

Fue entonces que decidió regresar a EE.UU., a una galería de arte donde antes ya había trabajado, y que está en Queens. Allí se muestran obras restauradas.

El compatriota es parte del equipo de Miguel Saco, que está entre los más importantes restauradores y conservadores de muebles de EE.UU. Tiene una sala de exposición en Long Island.

Equipo

En la revista AD, junto a una fotografía de Saco, aparece la foto Patricio Albarracín con la siguiente leyenda: “Team member Patricio Albarracín applies finishing touches to a low-slung Jean-Michel Frank chair”.

Saco le dijo a Austin Whittle, autor del reportaje: “Cada pieza es especial y cada una debe abordarse a su manera. En mi taller, no encontrará dos que necesiten el mismo tratamiento, y eso es emocionante…”.

A lo largo de 40 años a Saco y a su personal le han confiado obras maestras de muebles estadounidenses y de Europa; una variedad de antigüedades, algunas del siglo XVIII.

Pero también le han encargado creaciones más recientes de artistas como Frank Lloyd Wright, Émile-Jacques Ruhlmann, Duncan Phyfe y Jean Dunand.

Familia

Saco considera a su equipo, entre ellos, Albarracín, como su familia, pues con ellos trabaja casi todo el día para recuperar antigüedades y responder a las expectativas de sus clientes.

También se dedican a la fabricación de réplicas personalizadas de diferentes artistas, que sirven especialmente, para la decoración de espacios exclusivos. (CSM)-(I)