Para aumentar cupos en las universidades se requieren más recursos

La UNAE tuvo que utilizar otros recursos para pagar el sueldo de los docentes. Archivo
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El 27 de mayo, en una entrevista para las redes sociales de la Senescyt, el titular de esa institución, Alejandro Ribadeneira volvió a mencionar que las universidades requieren más autonomía, sin embargo, solo se dijo el qué, pero no el cómo.

En la entrevista también se repitió que el objetivo es que aumente el número de cupos en las universidades e institutos tecnológicos del país, pero tampoco se especificó cuál será el camino a tomar para que eso suceda.

Aquella situación ha sido vista con preocupación por varios académicos e investigadores, quienes a través de sus redes sociales se han pronunciado porque, según ellos, hay un concepto erróneo de lo que hace la Senescyt.

A los comentarios se sumaron los de la rectora de la Universidad de Cuenca, María Augusta Hermida, y los de Rebeca Castellanos, rectora de la Universidad Nacional de Educación, que está emplazada en Azogues.

Al contrario de Ribadeneria, las rectoras de las dos universidades más importantes de la región sur sí explicaron el cómo se podría aumentar el número de cupos dentro de las instituciones: con muchos más recursos económicos.

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“Yo creo que hay que ser bastantes realistas… si la universidad pública quiere ofertar para que libremente sus estudiantes entren, entonces necesitamos muchísimos más recursos”, opinó Hermida. 

La rectora explicó que para recibir más estudiantes se requieren más profesores, acoplar la infraestructura o aumentar la misma para contar con espacio en las aulas.

Para Hermida en el caso de la Universidad de Cuenca sí se podrían recibir más estudiantes porque tienen espacios en los que se están trabajando, como es el Campus Balzay, sin embargo, con el presupuesto que se les asigna cada año, es imposible aumentar los cupos, aún más cuando hubo un recorte en el 2020 que afectó directamente el pago de los sueldos a los docentes.

“Hablamos libremente que entren en cualquier universidad cualquier estudiante, no es verdad, es mentira. Suena lindo decir, yo también puedo decir pero en la práctica no”, agregó Hermida.

Articulación

Para Rebeca Castellanos el “tema fuerte” de todas las universidades es el presupuesto. Según la rectora de la UNAE aceptar nuevos estudiantes significa contratar a docentes y pagar por infraestructura tecnológica.

Pero además de contar con dinero, hay otro elemento que se requiere, según Castellanos, y que no se está abordando: la articulación entre la educación primaria, secundaria y la educación superior.

“No se trata solo del ingreso a la educación superior. La universidad debe estar articulada con el bachillerato, y el bachillerato con la escuela, porque hay un salto muy grande entre las competencias adquiridas al finalizar el bachillerato y la universidad”, dijo la rectora a El Mercurio.

Defender la autonomía a través de los recursos

Para las rectoras de la Universidad de Cuenca y la Universidad Nacional de Educación la verdadera autonomía es que las instituciones de educación superior puedan administrar sus propios recursos.

Al no poder hacerlo, las deudas por parte del Ministerio de Finanzas aumentan porque no se entrega el dinero que les corresponde a las universidades.

En el caso de la Universidad de Cuenca, el Ministerio de Finanzas les adeuda alrededor de 14 millones de dólares que corresponden a los propios recursos que la institución obtuvo a través de la autogestión.

Para Hermida, con ese dinero se podría terminar el Campus Balzay, sin embargo, en el gobierno anterior no hubo una respuesta favorable sobre el pedido de la cancelación de la deuda.

“Esa plata que nosotros autogeneramos se fue a la cuenta central del Estado, y de allí ya no sale porque claro, no tienen plata y se cogieron la nuestra. Allí es donde tenemos que defender la autonomía. Nosotros necesitamos tener una cuenta propia de la Universidad de Cuenca, y por más que les esté faltando a los militares porque quieren un nuevo avión, no puede irse allá porque es nuestra”, opinó Hermida. 

En la UNAE se encuentran en una situación similar: en fracciones se pagó la deuda por el IVA. Con ese dinero la universidad aseguró los sueldos para el personal administrativo, debido a que, con los recortes presupuestarios, no pudieron completar con sus obligaciones. (I)