Berlín acoge una segunda conferencia internacional para estabilizar Libia

El primer ministro de Talian, Mario Draghi (izq.), da la bienvenida al presidente del Consejo Presidencial de Libia, Mohamed Younis Menfi,
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La salida de todos los combatientes extranjeros y la celebración de elecciones este diciembre son los dos principales objetivos que persigue la segunda Conferencia de Berlín sobre Libia que se celebra este miércoles.

Alcanzarlos implica trabar una serie de delicados equilibrios entre las distintas facciones dentro de Libia -muchas presentes en el Gobierno de Unidad Nacional- y también entre las distintas potencias internacionales implicadas en el conflicto, especialmente Rusia y Turquía.

No obstante, lograr avances en estos dos ámbitos podría contribuir a la estabilización de Libia, según el Gobierno alemán, que valora los pasos dados en los últimos meses en ese país norteafricano rico en petróleo y hundido en una crisis permanente desde 2011.

Muchos expertos, sin embargo, no prevén acuerdos significativos en la Conferencia de Berlín.

Con respecto a las elecciones parlamentarias, previstas para el 24 de diciembre, es esencial crear el marco legal preciso para que puedan celebrarse de forma libre y justa, según los estándares internacionales.

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La retirada de todos los efectivos militares extranjeros -tanto soldados como mercenarios- sigue siendo una cuestión difícil de llevar a cabo, aunque imprescindible para que puedan tener lugar los comicios en unas condiciones aceptables.

La salida de todos los combatientes extranjeros ya fue pactada en la primera conferencia de Berlín, pero no ha llegado a implementarse totalmente, pues ningún país quiere perder esa palanca de influencia en el conflicto.

En el oeste del país y en torno a la capital predominan los combatientes turcos, mientras que en el este se han establecido militares rusos y grupos de mercenarios sudaneses financiados por Emiratos Árabes Unidos.

Un tercer punto clave de la cita, pero extremadamente complejo, será la reunificación de las instituciones militares libias tras la fractura que ha supuesto la guerra civil.

También se tratará en Berlín de proseguir con la implementación de los acuerdos de la primera conferencia, celebrada en enero de 2020, así como de asentar el actual alto el fuego y aumentar la seguridad en el conjunto del país.

UN GOBIERNO Y DOCE ACTORES INTERNACIONALES

A esta segunda cita en Berlín, que convocan el Gobierno alemán y Naciones Unidas, acude por primera vez el Gobierno de Unidad Nacional, en el poder desde el pasado febrero. En la anterior estuvieron -aunque no coincidieron en la misma sala- el presidente del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) de Libia, Fayed al Serraj, y el jefe del Ejército Nacional Libio (LNA), el mariscal Jalifa Hafter.

«Ahora tenemos la oportunidad de participar en la Conferencia de Berlín como Gobierno de Unidad Nacional con una visión común y una clara estrategia», aseguró este sábado la ministra libia de Exteriores, Nadjla al Mangush.

El Ejecutivo de Unidad Nacional se sumará a los doce actores internacionales que ya participaron en la primera cumbre, entre ellos Rusia, Turquía, Estados Unidos, Egipto, Francia e Italia, y varias organizaciones internacionales.

Los presidentes de Rusia, Francia y Turquía, Vladímir Putin, Emmanuel Macron y Recep Tayyip Erdogan, entre otros jefes de Estado y Gobierno, acudieron a Berlín en la primera reunión.

Por el momento no se han anunciado las personas que encabezarán las delegaciones nacionales en esta ocasión, salvo por parte de EEUU, que ha avanzado que su secretario de Estado, Anthony Blinken, participará en el encuentro.

Blinken tiene previsto además reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, y su ministro de Exteriores, Heiko Maas. Merkel tiene previsto viajar en julio a Washington para entrevistarse con el presidente estadounidense, Joe Biden. EFE