El Ministerio de Educación busca aliados para fomentar la lectura en las escuelas y colegios

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El Ministerio de Educación ha emprendido la tarea de crear el primer directorio de aliados de la lectura, un espacio pensado para juntar a bibliotecas, librerías, organizaciones y gremios con el sistema educativo público.

Para quienes leen, los bibliotecarios y los libreros son considerados como aquellos personajes que saben guiarles en el acceso a un libro determinado.

Siguiendo esa premisa, el Ministerio de Educación pretende que el directorio permita que los estudiantes de primaria y secundaria puedan adentrarse a espacios que faciliten el acceso a obras literarias, lecturas, oralidades y escrituras.

Para su creación se ha convocado a todos aquellos que tengan una relación con el ecosistema del libro y la lectura en Ecuador. Los interesados en participar deben registrarse a través de la página web: https://educacion.gob.ec/.

La propuesta llega en un momento en el que la educación de niños y adolescentes intenta recuperarse tras dos años de pandemia.

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Según la coordinadora de la zona 6 del Ministerio de Educación, Joana Abad, la emergencia sanitaria provocó un retroceso de cinco años en los procesos de lectura y escritura de los estudiantes del Ecuador.

Sin embargo, los hábitos de lectura, desde mucho antes de que llegara la pandemia, eran considerados como una característica que no forma parte de toda la población ecuatoriana.

Basta con ver con los resultados de la primera encuesta nacional de hábitos lectores que se aplicó en Ecuador, y que fueron presentados hace dos meses: en el país se lee, en promedio, un libro completo y dos libros incompletos al año.

“La lectura todo un siempre en las evaluaciones tiene una calificación baja, por eso el ministerio ataña ese proceso de poder desarrollar más de pensamiento hacia la comprensión lectora, a la lectura y al desarrollo lógico para que los niños y jóvenes comprendan lo que leen”, dijo Abad a diario El Mercurio.

Ante esa realidad, se espera que los actores que tienen una relación con los libros puedan generar vínculos con los estudiantes a través de la creación de espacios en los que se pueda fomentar la lectura.

Cambio de contenidos

Mientras el Ministerio de Educación busca estrategias para cambiar los hábitos lectores y mejorar los procesos de lectura en las instituciones educativas, para Juan Bermeo, docente de lectura y escritura de la Universidad del Azuay, los profesores también deben ser corresponsables en cambiar la realidad del Ecuador.

Según Bermeo, no se puede echar toda la responsabilidad a los niños, adolescentes y jóvenes por sus hábitos relacionados con la lectura.

“Siempre se habla de fomentar la lectura, y los profesores, a veces, son los últimos en leer. Y no me refiero a los profesores de lenguaje o de literatura, sino a todos en general. Eso es preocupante. Si el profesor no lee, cómo se le va a pedir al estudiante que lea”, opinó Bermeo.

Otro de los problemas que ha visto el profesor universitario es que la bibliografía y los contenidos literarios que se comparten a los estudiantes no van acorde a sus gustos.

“Está bien que leas La Ilíada y La Odisea, y algunos clásicos y lectura de Ecuador, pero necesitas otro material, otras historias que motiven a los estudiantes. Y si el profesor no sabe lo que ha leído, los estudiantes no van a tomarte en cuenta”, agregó Bermeo.

Con esa realidad latente, el Ministerio de Educación espera que, junto con el directorio, se puedan desarrollar actividades de animación, promoción y mediación lectora en el que no solo se involucren los estudiantes, sino los docentes y las familias que también tienen corresponsabilidad en los hábitos que muestran los menores de edad.

Ecuador debe reforzar la escritura

A pesar de que la lectura es un problema entre los estudiantes de Ecuador, ellos manejan un buen dominio discursivo y textual, según la prueba de escritura aplicada por la UNESCO mediante el Estudio Regional Comparativo y Explicativo.

No obstante, según la investigación, cuyos resultados se presentaron en marzo de este año, si bien los estudiantes ecuatorianos escriben textos de acuerdo a una consigna y manteniendo la concordancia al interior de las oraciones, los alumnos de cuarto grado necesitan “reforzar la estructura de los géneros y la ortografía inicial”.

Una de las recomendaciones que se hicieron a Ecuador, a través de Carlos Henríquez, coordinador del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación, es que realicen ejercicios y rúbricas sobre lo que se va a escribir para que luego los estudiantes puedan desarrollar la idea a través de la escritura.

Pero, para eso, según Henríquez, es necesario que se dé tiempo a los profesores, quienes trabajarán en la habilidad y en la retroalimentación a los estudiantes. (I)