
Un suceso tras otro, noticias cruentas, casos de corrupción que se suceden, crímenes brutales, sicariato cada vez más frecuente, impunidad de grupos de poder que manosean asamblea y poderes del estado, justicia comprada y podrida, desorientación de gobierno que parece zombi y que se dice y se desdice, nombra y se retracta, debilidad catastrófica en decisiones económicas y políticas gubernamentales, ausencia de conductas sociales beneficiosas, paralización de obras vitales para el desarrollo, pudrición en fuerzas armadas y policía, desbordamiento del narconegocio, etc son entre las decenas de causas por las cuales nos despeñamos como estado y sociedad. La frase “con Correa estábamos mejor” se esgrime cada día más frecuentemente, sabiendo y en mi opinión, que con aquella gavilla de ladrones y sínicos, tocamos fondo y no logramos salir para respirar y mucho menos con un gobierno minusválido incapaz de sostener su palabra y compromiso en ningún terreno. Cierto día, Lasso “como una cinta de fuego” como dice la canción, frenético y gritón acusa a 5 asambleístas que según dijo, le pidieron dinero para dar su voto y los denuncia a fiscalía, para, pasados unos días, retirar su delación. Denunciar es muy fácil. Levantar denuestos a diestra y siniestra es simple, pero tiene que probar y castigar si lo comprueba. Increíble, pero llegamos a aberraciones. Tres antiguos policías de madrugada, irrumpen y matan con decenas de puñaladas a su víctima que la amortajan y se llevan muy tranquilamente su dinero y pertenencias. ¿Cuántas veces lo harían sin que nadie sospeche? ¿Hoy denuncian medios de comunicación que el director de inteligencia está detenido por delincuencia organizada? Fácil muy fácil criticar a muchos o todos, pero se vuelve cuento de nunca acabar, que un crimen descubierto y confirmado, gravísimas y múltiples maneras de corrupción, solo sean estruendo que una vez pasado el estallido, queda en nada y algo inusitado que policías que abatieron delincuentes en legitima acción, hoy tengan grilletes y posible cárcel, mientras que los criminales se ríen en sus guaridas. Que gobierno más temeroso y falto de pantalones. El País requiere de acciones inmediatas y drásticas, pues naufragamos sin remedio y si seguimos así de timoratos, las preguntas de la consulta popular que promueve Lasso, también serán paños de agua tibia ante un gravísimo mal que padecemos, el desgobierno. (O)