La importancia de las plantas nativas para la ciudad de Cuenca

Es conocido el valor que tienen las áreas verdes y particularmente los árboles para el bienestar de las personas que viven en las ciudades; se dice comúnmente que los árboles son el pulmón de las ciudades y en verdad funcionan como máquinas purificadoras debido a que, mediante la fotosíntesis absorben dióxido de carbono y liberan oxígeno, disminuyendo la concentración de CO2 en al aire que respiramos; además de CO2, los árboles son capaces de absorber gases peligrosos como el anhídrido sulfuroso; simultáneamente, la purificación del aire también es llevada por las hojas, ya que en ellas se retienen el material particulado presente en el aire, proveniente del polvo de las carreteras, de la quema de combustibles fósiles, procesos industriales, del tráfico y las cenizas. Además de la capacidad de purificar el aire, pueden mejorar las condiciones microclimáticas al interceptar la radiación solar directa, proporcionar sombra y disminuir la evapotranspiración.

Otros beneficios que nos brindan los árboles y plantas en general, están relacionados con el bienestar psicológico de la gente, debido a que las personas que están en contacto con plantas tienen una sensación de tranquilidad, disminución de estrés y pensamientos positivos, es por ello que los parques y riberas son utilizados por prácticamente todos los ciudadanos, de forma más o menos frecuente, donde se puede realizar además una amplia variedad de actividades.

También es relevante la importancia que tienen para el mejoramiento estético del paisaje de las ciudades ya que las plantas atenúan la dureza de las vastas extensiones cubiertas de cemento que dominan las ciudades.

En resumen, se puede decir sin duda que los árboles y en general todas las plantas que crecen en las ciudades son indispensables para el bienestar ciudadano; no obstante, pueden también surgir problemas relacionados con la falta de planificación y la elección inadecuada de las especies a sembrarse.

Mimosa andina (guarango) especie endémica de Azuay.

En este sentido, es importante conocer aspectos básicos de la historia natural de las especies a emplearse y particularmente su identidad botánica, información que nos permite conocer varios aspectos sobre las plantas, entre otras cosas, si se trata de especies nativas, endémicas o introducidas.

Las nativas son especies que han llegado y se han establecido de forma natural en nuestra región, sin intervención humana y su rango de distribución puede ser amplio, en tanto que en las endémicas, su rango de distribución es limitado; por ejemplo Juglans neotropica conocido como nogal, crece en regiones montañosas de Centro y Sur América, es una especie nativa; mientras que, Mimosa andina (guarango), es endémica del Ecuador con una distribución restringida a los valles interandinos de Azuay, Cañar y Chimborazo.

Al contrario, otras especies de plantas que crecen en los espacios verdes de la ciudad, están fuera de su hábitat y su rango de distribución natural, y han sido traídas por el hombre de otras regiones del mundo. por ejemplo, Eucalyptus globulus (eucalipto) y las acacias Acacia melanoxylon, A. dealbata y A. baileyana han sido introducidas desde Australia.

Estas especies, así como otras especies introducidas, consiguen establecerse, aclimatarse, reproducirse e interaccionar con especies de fauna local, por lo que se dispersan y crecen rápidamente, ocupando áreas naturales y desplazando a las especies nativas, éstas son consideraras especies invasoras, existen también arbustos como Ulex europaeus (retama espinosa) y bejucos como Thunbergia alata (susanita), que constituyen una amenaza para la flora nativa de Cuenca. Otras introducidas como, los Ficus de Asia sus raíces pueden taponar redes hidráulicas y romper cimentaciones de viviendas.

Conscientes de la importancia que tienen las plantas para la ciudad, el Herbario Azuay y el IERSE, de la Universidad del Azuay, han venido trabajando en proyectos tendientes a documentar, analizar y generar información de la flora de Cuenca y sus alrededores, para disponer al público a través de sus publicaciones y sitios web: https://herbario.uazuay.edu.ec/ y https://gis.uazuay.edu.ec/proyectos/iforestal/
Con base a estos estudios se ha inventariado la flora del área periurbana y urbana de Cuenca, registrándose para el área periurbana, 284 especies, de las cuales 253 son nativas, 28 son endémicas y 3 son introducidas.

Mientras que, en la zona urbana, se encontraron 146 especies, con 85 introducidas, 56 nativas y 5 endémicas. Al analizar su abundancia, se observa que, en el área urbana, las especies introducidas son las más dominantes y representan el 61% de todos los individuos, en tanto que las especies nativas representan el 38 % y solamente 3 especies (1 %) son endémicas.

En general, se observa que los árboles más dominantes son, el eucalipto, el sauce, el fresno y urapán, todos excepto el fresno, son introducidos, por lo que es importante promover el uso de plantas nativas, debido a que éstas al estar en su rango natural de distribución, están adaptadas ecológicamente a su ambiente natural, por lo que su establecimiento y desarrollo serán más fáciles, ya que el clima, suelo y ambiente son los más adecuados para sus necesidades fisiológicas.

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Por. Danilo Minga Ochoa
Docente de la Facultad de Ciencia y Tecnología
de la Universidad del Azuay

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REDACCION EL MERCURIO

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