El caso Ligados o de la Liga Azul es uno más de tantos que la banda delictiva de la RC ha acumulado en su historial siniestro atestado de conspiración, corrupción y repartición de cargos públicos. Hay razones de sobra para afirmar que el CPCCS, desde su origen, fue un engendro concebido por la Constitución de Montecristi para perpetuar en el poder a delincuentes y que estos a su vez designen autoridades de control a su medida, para que les ayuden a tapar sus pillerías.
Con un sinnúmero de juicios y sentencias en contra de varios militantes de la RC, es de locos seguir tapando el sol con un dedo y defender lo indefendible. ¡No sé qué más pruebas necesitan los seguidores del prófugo de Correa y de su candidata para quitarse la venda de los ojos de una vez por todas!
Los chats extraídos del celular de Verduga revelan una inclinación por el uso de apelativos que el titiritero trastornado de Bélgica y sus marionetas usan para identificarse. Tal cual se acostumbra en el hampa. El contenido de uno de estos chats revela la maniobra retorcida que planeaba el CPCCS para cooptar la Superintendencia de Bancos y convertirla en una lavandería para el dinero del narcotráfico.
Verduga, alias “Mónica”, está fugado; a Franco Loor, alias “el justiciero”, los gringos le cerraron la puerta en sus narices; Yadira Saltos, alias “Minerva”, pidió a su asesora que lanzara su teléfono y documentos por la ventana en el allanamiento del CPCCS; el alias de “Rana René” que usan para Luisa González ratifica lo que todos ya sabíamos: es una caja de resonancia de el gran jefe que se hace llamar en estas tertulias clandestinas “Jerónimo” o “ají con mote”, dependiendo del genio con el que se ha levantado de la cama.
El descalabro que azota a los correístas es solo culpa de ellos. Se dispararon al pie con sus declaraciones llenas de estulticia y de falsedades.
Ya estamos en plena campaña electoral y al margen de los favoritismos del electorado, uno de los candidatos con el alias de la “rana René” representa las aspiraciones del alias “ají con mote”, el mismo que en su gobierno abrió las puertas al crimen organizado e introdujo en la política a los pandilleros. El triunfo de la candidata de la mafia significaría un paso al precipicio, a la apertura sin límite a todo tipo de crímenes, a la impunidad y, lo que es más alarmante, a la imposibilidad de retornar a la libertad de vivir bajo un régimen democrático. (O)