
Un equipo de la Universidad de Edimburgo identificó recientemente 131 huellas de dinosaurios que revelaron que especies carnívoras y herbívoras compartían lagunas de agua dulce de Escocia hace 167 millones de años, durante el Jurásico Medio.
El hallazgo, anunciado este miércoles y realizado en Prince Charles’s Point, en la isla escocesa de Skye, convierte al enclave en uno de los mayores y más raros yacimientos de huellas de dinosaurios en la nación histórica británica, gracias a la abundancia de pisadas de megalosaurios carnívoros, parientes y antecesores del Tyrannosaurus rex.
Según explicaron los investigadores en un comunicado, las huellas encontradas muestran que, pese a ser depredadores y presas, estos animales pasaban tiempo juntos en torno a las lagunas, como lo hacen hoy muchas especies en los abrevaderos.
El sitio incluye grandes huellas «planas y circulares» de saurópodos herbívoros de cuello largo, con un tamaño estimado dos o tres veces superior al de un elefante, así como pisadas de megalosaurios del tamaño de un todoterreno, especificaron.
También indicaron que el análisis de la orientación y el patrón de las huellas sugiere que los dinosaurios se movían en diferentes direcciones por las orillas y las pisadas aportan nuevas pistas sobre su comportamiento y sus preferencias ambientales.
«En Skye, estos dinosaurios claramente preferían entornos lagunares poco profundos frente a marismas expuestas subaéreas», explicó en la nota la investigadora principal del estudio, Tone Blakesley.
Las tres primeras huellas fueron descubiertas hace cinco años por un estudiante de la Universidad de Edimburgo y sus colegas durante una visita a la costa. Desde entonces, el yacimiento se ha convertido en uno de los más extensos de Escocia y los científicos esperan hallar más rastros.
«Prince Charles’s Point es un lugar donde la historia y la prehistoria escocesas se entrelazan. Es asombroso pensar que, cuando ‘Bonnie Prince Charlie’ (Carlos Eduardo Estuardo) huía por estas costas, tal vez corría sobre las huellas de los dinosaurios», señaló Steve Brusatte, paleontólogo de la Universidad de Edimburgo.
La investigación fue publicada en la revista científica PLOS One y financiada por la Leverhulme Trust y la National Geographic Society.
El equipo utilizó drones y software especializado para reconstruir modelos digitales en 3D mediante un método llamado fotogrametría. EFE
