
¿Cuántas veces han decidido por nosotros sin escucharnos? Durante demasiado tiempo hemos visto cómo otros usan nuestra tierra como bandera política, distorsionando la verdad. Y es momento de ver la otra cara de la moneda.
Se ha repetido una mentira hasta convertirla en argumento de campaña: que Loma Larga está en Quimsacocha o que la minería no es posible en esta zona. Nosotros sabemos que eso no es cierto. Quimsacocha es una reserva ecológica que valoramos y protegemos. Loma Larga, en cambio, se desarrolla de manera responsable en otra zona, demostrando durante más de 20 años que el progreso y el respeto por la naturaleza pueden ir de la mano.
Nos duele que quienes no son de nuestra comunidad hablen por nosotros sin conocer nuestra realidad. Nos prometen protección, pero nunca soluciones, y solo aparecen en elecciones o tiempos de interés personal para luego desaparecer, dejando todo igual o peor.
Mientras tanto, seguimos aquí, enfrentando la falta de empleo y viendo partir a nuestra gente. Loma Larga ha sido una esperanza real, generando trabajo, infraestructura y educación. Sabemos que una minería responsable es posible porque la hemos vivido.
No pedimos favores, exigimos respeto. Tenemos derecho a elegir nuestro propio futuro. No queremos más imposiciones desde afuera ni más decisiones tomadas por quienes nunca han pisado nuestra tierra.
A todos los que están hablando en época de elecciones le decimos: escúchennos. No queremos que decidan por nosotros, queremos dialogar y ser parte de la construcción de nuestro propio destino. No necesitamos intermediarios ni discursos vacíos, necesitamos que se nos reconozca como los verdaderos dueños de esta tierra y de lo que queremos para ella.
Hoy, rompemos el silencio. Nuestra voz es nuestra fuerza. Nuestra tierra es nuestra. Nuestro futuro también. (O)