«El irresponsable no es amigo de la verdad ni del bienestar», es una frase de mi coterráneo David Samaniego, que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la responsabilidad en nuestra búsqueda de la verdad, el crecimiento personal y la prosperidad social.
Bueno, pero ¿qué mismo es la irresponsabilidad en la vida cotidiana? Como verá Usted, no es una simple palabra, sino una realidad que contiene “dinamita moral” con mucho poder destructor. La irresponsabilidad es una actitud que nos lleva a evadir nuestras obligaciones, a culpar a otros por nuestros errores, a cerrar los ojos frente a las evidencias que ya nos han causado daño y a evitar la confrontación con la realidad. Lo cual, nos impide crecer y aprender, y lo que es peor, a ser cómplices del deterioro social.
La vivencia de la responsabilidad, por el contrario, nos permite ser honestos con nosotros mismos y con los demás, también a admitir nuestros errores. Y lo que es mejor, nos libera de pensar visceralmente y actuar a base de prejuicios e idealismos, para abrirse a lo que es racional y lógico.
En el contexto del sufragio que este momento nos debe preocupar, la RESPONSABILIDAD es fundamental para ejercer nuestro derecho al voto de manera informada y consciente.
La irresponsabilidad en el sufragio puede llevarnos a tomar decisiones basadas en información incompleta o errónea, lo que puede traer consecuencias negativas para los ecuatorianos. Por lo tanto, es de absoluta importancia que nos informemos adecuadamente sobre los candidatos, sus propuestas y los temas que nos afectan. ALGUNAS MANERAS DE INFORMARNOS PARA SUFRAGAR CON ACIERTO incluyen: 1. Investigar a los candidatos: Analizar sus propuestas, experiencias previas, políticas y visión para el futuro. 2. Consultar fuentes confiables utilizando medios de comunicación respetados, sitios web de organismos electorales y organizaciones no partidistas para obtener información imparcial. 3. Examinar detenidamente las propuestas de los candidatos en áreas clave, como economía, salud, educación, seguridad y justicia social. 4. Mantenerse al tanto de las actividades de campaña: Asistir a debates públicos. 5. No dejarse llevar por lo que se dice en de las redes sociales cargadas siempre de sensacionalismo y odio.
Al informarnos y reflexionar sobre nuestras decisiones, podemos ejercer nuestro derecho al voto de manera responsable y contribuir a la construcción de una sociedad más justa y equitativa. La democracia se fortalece cuando cada uno de nosotros asume el compromiso de ser un votante informado, participativo y crítico. (O)