La asambleísta de (RC) Esther Cuesta pretendió, con un proyecto de ley, imponer enfoques políticos a las religiones, porque el sacerdote católico Marcelo López sacudió en una predica a los delincuentes de la Liga Azul. A ella, le fue muy mal.
La entrevista entre Correa y Patiño en Rusia Today, fustigando al dólar, dejándole en el suelo, diciendo que no es confiable, y que la gente va a cambiar la moneda, por ser una aseveración gravísima, ha generado temor en los ciudadanos. Luisa hará lo que le digan los jefes.
De quién es la frase “Hasta la victoria siempre” pregunta un periodista, y la correista resucita a Eloy Alfaro, mostrando una total incultura. Luisa no ha recibido clases básicas de historia; por tanto, no conoce a Fidel Castro, al Che Guevara, Chávez y Maduro, de quienes le han hablado nada más.
En la firma del acuerdo con los dirigentes de Pachacutik, a donde llegó sola, porque Iza transmitió su voz colérica e incendiaria vía zoom, se plantearon 25 puntos de amenazas; entre estas, realizar una auditoría de la deuda externa para decidir “cuál no se paga” y rechazar la minería y el petróleo; un golpe directo a la dolarización. Si incumplen el acuerdo habrá paros, dio a entender Iza desde la nube, y Correa se revolcó de rabia, al considerar a los dirigentes indígenas, corruptos y manipuladores. Las consecuencias económicas serían incalculables para el país. Populismo barato.
Y cuando la candidata llegó a Quimsacocha en el Azuay por alguna vía alterna, puesto que, por la principal, una manifestación de más de 500 personas impidió su paso, dijo que iba a prohibir la minería en esa zona, desconociendo a su jefe Correa quien concesionó y hasta le cambió el nombre a “Loma larga”. No habló de Río Blanco ubicado en el santuario del Cajas, también concesionada en aquella década, con el pretexto y el afán antinatural de buscar oro, pretendiendo sacrificar la pureza de la mejor agua del mundo que todavía tiene Cuenca. La doble moral en su máxima expresión.
Mientras los amigos de la RC farreaban en Esmeraldas, Noboa visitaba a Trump para hablar de temas urgentes para el país. Los fundamentalistas montaron en cólera; Luisa en el medio correista Radio Pichincha, dijo que el arancel del 10% impuesto por Trump era un insulto, porque afectaría la economía ecuatoriana. La ignorancia es atrevida; el Ecuador frente a EEUU se beneficia con los precios finales del camarón, atún, cacao, debido a que los competidores africanos, por ejemplo, tendrán tasas más altas. Otra decisión favorable es haber dejado al oro fuera del listado de aranceles no solo por el precio en alza, sino porque después de Suiza, EEUU es el segundo destino principal de exportación. El ingreso de divisas fortalece la dolarización. Hay que conocer para hablar.
Luisa ahora pierde la paciencia por nada, desconoce todo; lo que habla ha aprendido de memoria; cuando le cambian el libreto se molesta. Una copia de la peor versión de Correa.
Esta reseña es un llamado para los votantes inseguros, a que salven al país del populismo, la ignorancia, el desorden, la narco política, la mala fe, y la perpetuidad del partido único. La democracia y libertad están primero. Nos veremos el 13 de abril. (O)