
El cantón Santa Isabel, en la provincia del Azuay, fue declarado en emergencia el sábado 5 de abril de 2025, luego de enfrentar una crisis sin precedentes provocada por dos días consecutivos de intensas lluvias.
Las precipitaciones causaron el colapso de vías, destrucción de sistemas de riego y aislamiento de varias comunidades, además de severos daños en la infraestructura local.
Ante la magnitud de los efectos, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal activó sus mesas técnicas y oficializó la declaratoria de emergencia, con el fin de agilizar la movilización de recursos, coordinar acciones interinstitucionales y atender de forma inmediata a las zonas más afectadas.
Las afectaciones más críticas se concentran en las parroquias Shaglli y Cañaribamba.
En Shaglli, sus 21 comunidades permanecen aisladas debido a al menos cinco deslizamientos registrados en el acceso principal, entre los sectores de La Libertad y Saramaloma.
En Cañaribamba, se han identificado más de 30 puntos críticos, de los cuales 15 presentan complicaciones graves.
Seis comunidades —Chauvín, Chacalo, Totoras, San Pedro Alto, San Pedro Bajo y Cebadillas— se encuentran completamente incomunicadas.
El sistema de riego San Francisco, vital para la producción agrícola y ganadera, sufrió daños severos, dejando sin agua a decenas de familias.
Resoluciones del COE Cantonal

Durante la sesión de emergencia, el COE Cantonal tomó decisiones clave para mitigar los daños provocados por el invierno:
Recuperación del canal de riego principal
La Prefectura del Azuay realizará una inspección técnica detallada del canal de riego, principal fuente de abastecimiento de agua, con el fin de restablecer el servicio en las zonas productivas.
Rehabilitación de la infraestructura vial
Se intervendrá con maquinaria pesada en los sectores más afectados, priorizando Totoras y Chalcalo, para recuperar los accesos y permitir el traslado de personas y provisiones.
Elaboración de planes de contingencia
En un plazo máximo de 8 días, las siete mesas técnicas del COE Cantonal deberán presentar sus respectivos planes de contingencia, detallando responsabilidades y mecanismos de coordinación interinstitucional.
Declaratoria de emergencia cantonal
La declaratoria permite movilizar recursos económicos y operativos de forma ágil para atender las afectaciones provocadas por las lluvias.
Autoridades solicitan apoyo interinstitucional
El prefecto del Azuay, Juan Cristóbal Lloret, enfatizó que las prioridades son la vida, el acceso al agua y la conectividad.
Señaló que por la magnitud de los daños, los recursos actuales no serán suficientes y se requerirá el respaldo del Gobierno Central, incluyendo la participación de los ministerios de Salud, Educación y MIES.
Por su parte, la alcaldesa de Santa Isabel, Anabel Lalvay, destacó que esta situación “no tiene precedentes” en el cantón.
La evaluación en territorio continúa y las autoridades trabajan contrarreloj para evitar mayores riesgos, especialmente ante la posibilidad de que las lluvias persistan.
Una emergencia regional
Los daños por el temporal no se limitan a Santa Isabel. En Paltas, provincia de Loja, se reportan también múltiples afectaciones.
En la parroquia Lauro Guerrero, el colapso de vías y la destrucción de viviendas han dejado víctimas y desaparecidos.
El COE Cantonal de ese cantón también se activó y solicitó apoyo al Gobierno Nacional.