Francia no es solo un equipo con historia; es la selección que ha dominado el panorama futbolístico en las últimas décadas. Con su clasificación asegurada para el Mundial de 2026, el conjunto dirigido por Didier Deschamps se prepara para su 17.ª participación en el torneo más importante del planeta, consolidando un ciclo de éxito que pocos países pueden igualar.
Un legado de éxito
Desde su debut en el primer Mundial de 1930, el camino de los «Bleus» ha estado lleno de momentos inolvidables. Tras años de búsqueda, alcanzaron la gloria por primera vez en 1998, cuando fueron anfitriones y vencieron a Brasil en una final histórica. Veinte años después, en Rusia 2018, repitieron la hazaña al derrotar a Croacia, sumando su segunda estrella.
En la edición más reciente (Catar 2022), se quedaron a un paso del tricampeonato tras una final épica contra Argentina que se decidió en los penaltis, lo que demuestra que su nivel competitivo se mantiene en la cima.
Figuras y récords a la vista
El equipo actual combina experiencia y juventud de élite. Kylian Mbappé es el nombre propio de esta generación. Con solo 25 años, ya ha marcado 12 goles en mundiales y en 2026 podría superar el histórico récord de Just Fontaine, quien anotó 13 goles en una sola edición (1958). Además, Mbappé tiene la oportunidad de convertirse en el jugador con más partidos disputados con la selección francesa en este torneo, un récord que hoy pertenece al ex portero Hugo Lloris.
El desafío de 2026
Para esta nueva edición, Francia ha quedado ubicada en el Grupo I, donde se enfrentará a Senegal, Noruega y un rival aún por definir del repechaje intercontinental. El torneo será también el cierre de un ciclo para Didier Deschamps, quien ha sabido mantener la estabilidad y el talento de un grupo que siempre parte como favorito.
Con una mezcla de técnica, potencia física y una cantera de jugadores inagotable, Francia llega a Norteamérica con un objetivo claro: recuperar el trono y demostrar por qué es considerada la selección más constante del siglo XXI. (D)




