Cada día falta menos para que Estados Unidos, México y Canadá reciban a millones de turistas de todo el planeta con motivo de la Copa del Mundo 2026. El recuerdo de Qatar 2022 sigue latente en la memoria de los hinchas ecuatorianos. Entre ellos está Martín Álvarez Estrella, quien fue testigo directo de aquella cita ecuménica.
Los aficionados apasionados por el fútbol, cada cuatro años, anhelan estar presentes en una cita mundialista. Para la mayoría, el objetivo es claro: presenciar los partidos y, sobre todo, apoyar a su selección.
Hace cuatro años, Martín Álvarez Estrella, comunicador social cuencano que tenía 23 años en ese entonces, decidió apostar por un sueño que muchos consideran imposible: vivir un Mundial desde adentro.
Álvarez, hoy community manager en una agencia creativa de Cuenca, recuerda que su viaje no fue improvisado. “Planifiqué todo con al menos dos años de anticipación. Estaba obsesionado con el Mundial: revisaba ofertas, analizaba costos y estudiaba qué hacer y qué no”, cuenta. En un país con normas estrictas como Qatar, la organización fue clave para cumplir el objetivo.
La primera decisión fue arriesgada. El comprar entradas sin conocer a las selecciones protagonistas. “Apenas se habilitaron, adquirí un abono para cuatro partidos. Fue una apuesta que salió muy bien”, relata. El azar le permitió presenciar duelos históricos como Portugal vs Ghana, con Cristiano Ronaldo, y Argentina vs Arabia Saudita, con Lionel Messi. “Verlos en un Mundial fue una suerte enorme”, reconoce.
En total, asistió a seis partidos durante tres semanas, algo poco habitual incluso para viajeros experimentados. Según Álvarez, Qatar marcó una diferencia logística respecto a ediciones anteriores. “Todo estaba cerca. Podías ver varios partidos en un mismo día. Muchos hinchas decían que fue el mejor Mundial”, afirma.
Aficionados
El ambiente de la hinchada ecuatoriana fue otro de los aspectos más memorables. “Era una emoción compartida. Había banderazos, encuentros entre ecuatorianos que vivían fuera del país y gente que no regresaba a Ecuador desde hace años”, recuerda. Esa comunión incluso derivó en un hecho insólito: la participación en un Mundial amateur entre ecuatorianos, donde se coronaron campeones. “Éramos pocos, sin mucha logística, pero con mucha ilusión”, dice sobre aquel torneo en el que incluso jugó el hermano de Moisés Caicedo.

Uno de los momentos más virales del torneo tuvo sello cuencano. Álvarez llevó una bandera del Deportivo Cuenca con un objetivo claro: visibilizar al club en el escenario más grande del fútbol. “Quería demostrar mi compromiso con el equipo y posicionar el escudo en el Mundial”, explica. La imagen se coló en la transmisión internacional durante un gol histórico de Cristiano Ronaldo. “Ese escudo quedó inmortalizado. Incluso aparece en un documental de Netflix”, destaca.
Contra todo pronóstico, el presupuesto fue menor al que muchos imaginan. “Gasté menos de 4.000 dólares. Fui austero con la alimentación y los recuerdos”, detalla. El hospedaje económico y el transporte público gratuito fueron determinantes para sostener la estadía.
Mundial 2026
Hoy, con la mirada puesta en el Mundial 2026, el panorama es distinto. “Me encantaría ir, pero es complicado. No tengo visa y los costos son mucho más altos”, admite. Aun así, no pierde la esperanza ni la ilusión futbolera. “Hay una Selección sólida. No es descabellado pensar en llegar a cuartos de final”, asegura.
Finalmente, su mensaje es claro para quienes sueñan con repetir la experiencia “Hay que empaparse del tema, planificar, ahorrar y seguir solo canales oficiales. Ir a un Mundial es posible, pero requiere trabajo constante”. (D)



