La biodiversidad se trata de la variedad de seres vivos que existe en un lugar, en un país, isla, continente y en el mundo, iniciando con microorganismos, plantas y animales. La genética inmersa y presente en cada especie, es el más rico tesoro biológico, desarrollado a la vuelta de millones de años de un muy estricto y constante proceso de selección natural, cuyo norte es pulir a cada especie, cambiando y evolucionando. Los recursos en la naturaleza son limitados, por lo tanto, no todos los individuos sobreviven ni se reproducen. Aquellos que poseen cualidades que les dan alguna ventaja en su ambiente, tienen más probabilidades de sobrevivir, reproducirse y transmitir dichas cualidades a su descendencia. Fueron necesarias varias generaciones, para pulir las cualidades y rasgos, que sólo el tiempo selecciona con los cribados, los mejores, los más fuertes, los mejor acoplados y selectos por el hábitat y la naturaleza de alta competitividad.
Conservar la diversidad biológica, es transcendental e impostergable, porque de ella depende el equilibrio de los ecosistemas y, en gran medida, nuestra propia calidad de vida. Gracias a la biodiversidad se mantienen procesos esenciales como la polinización de los cultivos, la fertilidad de los suelos, la purificación del agua y del aire, la regulación climática y el control natural de plagas y enfermedades. Además, nos proporciona alimentos, medicinas, materias primas y una enorme riqueza genética que puede ser clave para enfrentar enfermedades o adaptarnos a cambios ambientales. Cuando se pierde biodiversidad, los ecosistemas se vuelven más frágiles y menos capaces de recuperarse de sequías, incendios o cambios. Esto afecta directamente la agricultura, el agua, la economía y el bienestar. En regiones andinas como el austro ecuatoriano, conservarla significa también proteger las fuentes de agua, los bosques nativos, las plantas y animales que sostienen la vida de las comunidades.
Perdemos la biodiversidad por el maltrato que significa el tráfico de las especies tanto vegetales como animales. Por el avance de la frontera agrícola y la deforestación que destruye la estructura de los suelos y genera erosión. La conservación de la biodiversidad, tarea de los gobiernos y de cada persona en el mundo, salvará la vida, la humanidad, y el futuro de este planeta. (O)








