Escribiendo

¿Qué inspira a escribir un poema, un artículo, una novela, la letra de una canción o la composición musical en sí? Definimos tonalidades en la voz narrativa, en los agudos y graves de melodía y armonía. En los libros del canon clásico, es el amor el que generalmente marcaba el son de una historia. Lo épico atraía los vítores del pueblo. Los anhelos se proyectaban en listas por cumplir. Hoy, tratamos una realidad algo platónica. La tónica de las narraciones se asienta al mundo real, con sus apuros por alcanzar las metas, el tiempo justo para llegar a un lugar (aunque esta palabra resulta incoherente con su significado de equidad y justicia). Influye todo lo que se ve o se escucha en algo que existe en un medio, aunque su presencia física esté lejos o idealizada. Es y no es.  Consta en una pantalla, recibe interacción de los fans y sobrevive gracias a la importancia que le brindan ciertos seguidores y al caos en el que el escritor o creador de contenido decide involucrarse. Entonces, escribiendo se nota que el placer va más allá de la realización personal, se escribe para llegar a un público, obtener un auspicio, generar un impacto; bien se podría decir, sueños, influencia, dinero, trascendencia.

Componer es el proceso creativo, propicia la imaginación, pero cómo imaginar más allá de lo vivido. En estado puro, sin lecturas, colores ni naturaleza, sin interacción intercultural ni viajes, podría limitarse la imaginación. Por tanto, escribir no es solo crear ideales, sino podría ser también la acepción de componer la realidad. Transformarla ligeramente o fuertemente hacia circunstancias que cautivan y alcanzan suspiros, y otras, en las que la paz se logra dejando a la mente disparatada, a la espera de algo más. Se compone un hecho para hacerlo más bello o más tétrico. Se ajustan los personajes para hacerlos parecer reales o para ocultar parte de su culpa en la historia distópica que lleva un autor. Y no hay forma de recopilar las experiencias en un módulo a ser impartido en un salón de clase, un congreso con varias personalidades, ni tutorías personalizadas. Tiemblan las ideas porque siempre queda una inseguridad sobre la aceptación externa ante lo que se propone. Y hay también un desafío moral, entregar algo de impacto responsable que aporte valor para el lector. (O)

Lcda. Estefani Chalco

Lcda. Estefani Chalco

Magister en Gestión Cultural, Licenciada en Estudios Internacionales y Comercio Exterior. Ha ejercido funciones en el sector público y privado ante organismos internacionales. Gestora de proyectos sociales.