Deportivo Cuenca cambió de pelea. Antes del Mundial, el equipo rojo estaba instalado en la parte alta de la LigaPro, ocupaba el segundo lugar y tenía argumentos para ilusionarse con terminar entre los seis mejores y asegurar un nuevo boleto internacional. Hoy, esa realidad parece lejana.
La reanudación del campeonato después de la pausa mundialista marcó un antes y un después para el conjunto cuencano. En nueve partidos disputados desde entonces, Deportivo Cuenca consiguió apenas cuatro de los 27 puntos posibles. Su rendimiento es del 15%, una victoria, un empate y siete derrotas.
El dato explica buena parte de la caída. El equipo que antes competía por los primeros lugares comenzó a perder posiciones hasta ubicarse en el puesto 11, con 31 puntos. Si la fase inicial terminara hoy, el conjunto azuayo tendría que jugar el hexagonal de descenso, una instancia que al comienzo de la temporada parecía muy distante.
La crisis deportiva también estuvo acompañada por movimientos importantes dentro del club. El 28 de mayo se confirmó la salida de Luis Miguel Escalada de la dirección deportiva. Poco después llegó otro cambio de peso, Jorge Célico dejó el banquillo y Daniel Néculman asumió como entrenador.
La apuesta buscaba cambiar el rumbo, pero los resultados no acompañaron. Con el nuevo proceso, Deportivo Cuenca no logró recuperar la regularidad y terminó profundizando una caída que hoy lo tiene fuera de los seis primeros.
Después del Mundial, el camino fue cuesta arriba. Deportivo Cuenca perdió 2-0 ante Barcelona, 1-0 frente a Aucas y empató 1-1 con Leones FC. Luego sufrió derrotas consecutivas contra Universidad Católica (2-0) y Macará (3-0).
La victoria ante Emelec, por 2-1, parecía darle oxígeno al equipo. Fue, sin embargo, apenas un paréntesis. Después llegaron las derrotas frente a Independiente del Valle (1-0), Manta (2-1) y Orense (2-0).
Esa es la estadística que explica por qué el equipo que llegó a la segunda parte del campeonato pensando en un torneo internacional ahora debe preocuparse por no terminar en la zona de descenso.
El margen se reduce
Las posibilidades de regresar al primer hexagonal todavía existen, pero son mínimas. Deportivo Cuenca necesita recuperar terreno y, sobre todo, volver a ganar con urgencia.
El siguiente desafío será este viernes 21 de agosto. Desde las 19:00, los rojos recibirán a Mushuc Runa en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, en un partido que adquiere una importancia especial por la posición que ocupa actualmente el equipo.
Una nueva caída podría alejar todavía más al Cuenca de la pelea por los puestos internacionales y acercarlo a una batalla que nadie imaginaba cuando el campeonato se detuvo por el Mundial. (D)
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