El salto ecuestre busca ampliar su presencia en Ecuador. El Equinoccial Tour, circuito que recorre diferentes ciudades del país, cumplió el pasado 8 y 9 de agosto una parada especial en Manta, donde por primera vez se realizó una competencia de estas características junto al mar.
La cita superó las expectativas de la organización. Rolando Charvet, organizador del evento, explicó que se trabajó con un cupo limitado de participantes debido a que era la primera experiencia en la ciudad y se necesitaba evaluar las condiciones para recibir a los caballos. A pesar de ello, asistieron cerca de 10 clubes de Quito, Riobamba, Ambato, Cuenca y otras provincias.
La competencia presentó diferentes niveles, desde categorías iniciales hasta pruebas semiprofesionales. El salto de mayor altura llegó a 1,20 metros. “Buscamos apoyar al deportista juvenil y amateur y promover el deporte en ciudades donde quizás no es muy fuerte, pero donde existe muchísima afición”, señaló Charvet.
La experiencia también despertó interés en Manta. Durante el evento, la Alcaldía confirmó que la competencia volverá el 7 y 8 de agosto de 2027. Además, el organizador adelantó que Cuenca está contemplada como una de las próximas sedes. Ya se analizan dos posibles escenarios para recibir al circuito.
El cuidado de los caballos fue otro de los aspectos prioritarios. Para llegar a Manta, la organización trabajó durante aproximadamente un año y medio en la búsqueda de pesebreras, arena y espacios adecuados para soportar las condiciones de la ciudad. Las pruebas se desarrollan bajo la normativa de la Federación Ecuatoriana de Deportes Ecuestres y con jueces calificados.
Jinete
Entre las participantes destacó la cuencana María Paz Salazar, de 15 años, quien consiguió un primer lugar en la prueba de escuelas y un segundo puesto en 90 centímetros. La joven lleva cuatro años en el salto y entrena en el Centro Agrícola de Cuenca.
“Fue mágico poder saltar viendo la playa y después galopar con los caballos en el mar”, contó Salazar, quien compitió con tres caballos prestados: Seductor, Chocolate y Rufina, debido a que su yegua Frida no pudo viajar.
La cuencana ya piensa en nuevos retos. Su objetivo es subir de categoría y, a futuro, competir en el Gran Premio, prueba que alcanza los 1,40 metros.
El Equinoccial Tour tiene tres años de recorrido y continuará con competencias en Quito y Riobamba antes de cerrar la temporada. Para 2027, Cuenca aparece como uno de los destinos que busca incorporar el circuito para seguir impulsando el crecimiento de esta disciplina. (D)
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