“Al agro: sobran ideas”

Se debería pasar del discurso a la acción; y, es el agro el más desprotegido; a pesar de que genera el 17.5 % del PIB. La migración campesina, la sequía, la falta de capacitación e inversión de planes ejecutables conspiran contra el agro. Esta contribución es posible con el aporte del 31% de la Población Económicamente Activa, es decir alrededor de un millón de personas, pero según datos del Banco Mundial alrededor del 60% de la población pobre del país, vive en las zonas rurales, es decir 2.5 millones de habitantes. No obstante, tanto en la Costa como en la Sierra, la incidencia de la pobreza extrema en el área rural es dos veces mayor que la urbana.

En estas circunstancias, la agricultura y la pobreza están ligadas estrechamente, debido a que el sector agropecuario vive con un sin número de problemas, como la falta de insumos, maquinaria, inversión…y fundamentalmente a las distorsiones del mercado. Si sumamos a la limitada superficie bajo riego, el escaso nivel de concertación para el sector y la ausencia de una política de seguridad alimentaria…Las despensas del campo agrícola no son un mantel mágico. ¡Hay que trabajarlas y cuidarlas!

Desde luego que la estructura de los mercados domésticos es ineficiente, el monopolio y el oligopolio rigen la comercialización y la poca a casi nada organización de productores que incide y afecta a los precios de los productos que ofrecen. No se trata solamente las relaciones entre el hombre y la tierra, sino de las relaciones económicas y sociales que de ella derivan y deberían ser tomados en cuenta, dentro del sistema de plantaciones que se caracteriza por el monocultivo, orientado a la exportación. Se conoce que «la tecnología para que exista precisa tanto del hombre como de la naturaleza»… (O)

Ing. Hernán Deleg

Ing. Hernán Deleg

Realizó sus estudios en la Universidad de Moscú y en la República Federal de Alemania. Docente universitario. Autor de varios libros. Expresidente de la Sociedad de ingenieros del Ecuador (SIDE).