El Quinto Río volvió a las calles para la defensa de los páramos

Quinto - Río
Miles de personas participaron en la conmemoración de la marcha del Quinto Río, organizado por la defensa del agua y en rechazo a la minería metálica. API

Laura Quituisaca, una humilde mujer de aproximadamente 60 años, recorrió ayer las calles céntricas de la ciudad junto a su fiel compañero Miguel, un perro que encontró abandonado hace cinco años. Ambos fueron parte de la segunda edición de la marcha del Quinto Río.

En el remolque metálico que utiliza a diario para su labor como recicladora, Laura transportó a su mascota mientras avanzaba junto a cientos de personas y organizaciones que se movilizaron para recordar que en Cuenca se defiende el agua y se rechaza la minería metálica.

La mujer, quien reside en uno de los barrios del Centro Histórico, llegó temprano a la Plaza de San Roque para reunirse con sus compañeras de los grupos de reciclaje. Mientras esperaba el inicio de la marcha, varias personas se acercaron para saludarla y preguntar por su perro, quien llevaba un pañuelo azul alrededor del cuello.

Miguel permanecía atento a todo lo que ocurría a su alrededor y apenas se movía dentro del remolque, mientras su dueña esperaba el momento de incorporarse a la movilización.

Entre consignas y cánticos, como “Cuenca ya decidió” y “El páramo de Kimsacocha no se toca”, Laura recordó que sus padres le inculcaron desde pequeña que uno de los mayores tesoros de Cuenca es el agua, al estar rodeada por cuatro ríos y por el macizo del Cajas.

Laura Quituisaca, junto a su perro Miguel, participaron de la marcha por la defensa del agua. BPR

Desde que comenzó la marcha se mostró firme en su decisión de participar. Sin embargo, reconoció que existe preocupación por las posibles represalias de empresas mineras que, según señaló, buscan reactivar concesiones suspendidas a raíz de procesos judiciales.

Entre las organizaciones participantes también llamó la atención un ciudadano que se movilizó en una especie de triciclo, en el que llevaba las banderas de Ecuador y de Cuenca. Se trataba de Sebastián Cajamarca, un adulto mayor con discapacidad física, quien por segundo año consecutivo recorrió las calles junto a los defensores del agua.

Sebastián recibió el aplauso de varias personas que se ubicaron en las aceras para observar el paso de la marcha. Manifestó que no existe impedimento físico para participar en una movilización que, a su criterio, ha marcado un antes y un después en la defensa del agua.

Sebastían Cajamarca, un adulto mayor con discapacidad física, también fue protagonista de la marcha. XCA

Al llegar a la intersección de las calles Tarqui y Sucre, un grupo de niños de apenas 2 y 3 años, acompañados por sus docentes, esperaba el paso de los manifestantes. Los pequeños estaban sentados en bancos de madera, con pancartas en sus manos y pronunciando la frase: “Kimsacocha no se toca”.

Los niños pertenecían al Centro de Desarrollo Infantil (CDI) Pacarina. La mayoría de las organizaciones que pasaban por este punto se detenía durante unos segundos para aplaudir el gesto de los pequeños.

Blanca Coronel, docente de la institución, aseguró que uno de los mejores aprendizajes que se puede brindar a un niño es enseñarle a cuidar el agua.

Defensa del agua continúa

La marcha continuó por la calle Sucre hacia la Manuel Vega, en el sector de San Blas. En este trayecto, un grupo de payasos pertenecientes a la Asociación de Payasos Profesionales del Azuay (APPA) puso el toque de humor a la movilización.

Mientras los participantes gritaban consignas, los payasos bromeaban con los presentes y compartían con ellos el mismo mensaje: el agua debe ser cuidada y protegida.

Óscar Villa, presidente de la Asociación, aseguró que sus integrantes se sumaron a la marcha pacífica para solicitar a las autoridades que respeten y protejan las fuentes hídricas, pensando especialmente en el bienestar de las futuras generaciones.

La segunda marcha del Quinto Río contó también con la participación de las universidades de Cuenca y Politécnica Salesiana (UPS), así como de juntas de regantes, sindicatos, gremios, instituciones públicas y familias que se unieron en una sola voz.

Estudiantes de la Universidad de Cuenca participaron en el recorrido para apoyar a las organizaciones. BPR

La consigna fue que la defensa no se limite a Kimsacocha, sino que se extienda al resto de páramos de Cuenca y Azuay que, según los organizadores, estarían en riesgo debido a la presencia de concesiones mineras. De acuerdo con sus datos, alrededor de 46.000 hectáreas estarían concesionadas, una situación que, advierten, pondría en riesgo estos ecosistemas y las fuentes de agua.

Eliminar todas las concesiones mineras

Las organizaciones sociales entregaron un manifiesto al gobernador del Azuay, dirigido a la Presidencia de la República. Entre sus principales pedidos, plantearon la eliminación de las concesiones mineras no solo en Kimsacocha, sino también en todos los páramos del cantón Cuenca.

Los dirigentes sustentaron su pedido en la voluntad popular expresada en las consultas populares de Girón, realizada en 2019, y de Cuenca, en 2021, en las que la ciudadanía se pronunció sobre la actividad minera y la protección de las fuentes de agua.

Asimismo, solicitaron el cierre definitivo de la mina de Río Blanco y la ejecución de un proceso de remediación socioambiental, en cumplimiento del mandato judicial ratificado por la Corte Constitucional.

Nidia Solís, Carmen Pugo y Lauro Sigcha presentaron un manifiesto al gobernador dirigido al presidente Daniel Noboa. El Mercurio

Nidia Solís, integrante del Cabildo de Mujeres de Cuenca, indicó que también se pidió impulsar procesos de remediación en los diferentes puntos donde se han desarrollado actividades mineras, debido a los impactos que, según manifestó, han afectado el tejido social de las comunidades.

De igual manera, las organizaciones solicitaron un control permanente frente a la minería ilegal, debido al riesgo que esta actividad representa para las fuentes de agua.

Por su parte, Lauro Sigcha, representante de la Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas del Azuay (FOA), advirtió que la defensa de los páramos continuará y destacó la necesidad del respaldo de los cuencanos y azuayos para mantener las acciones.

“Ahora hay la decisión de muchos de irnos a los páramos para buscar que esa empresa se vaya de Kimsacocha. Tenemos múltiples acciones para seguir levantando la conciencia de todos”, señaló Sigcha.

En la marcha también participó el dirigente indígena Leonidas Iza, presidente de la Ecuarunari, quien destacó a Cuenca como un referente en la defensa del agua y el rechazo a la minería.

La movilización contó además con la presencia de Marisol Peñaloza, alcaldesa subrogante de Cuenca, y Alexandra Quintanilla, prefecta del Azuay, quienes participaron acompañadas de funcionarios y empleados de ambas instituciones. (I)

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Bolívar Pérez

Bolívar Pérez

Licenciado en Comunicación Social con mención en Comunicación Organizacional y Relaciones Públicas, periodista multimedia, experto en temas de comunidad, sociedad, emprendimientos y turismo.