Al menos 10 espacios de acogida sirven a los grupos vulnerables

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En las calles se observa a personas indigentes. Funcionarios municipales los abordan para tratar de brindarles atención. XCA

Al menos 10 espacios de acogida para personas en situación de vulnerabilidad y víctimas de violencia funcionan en la ciudad. De estos, nueve mantienen algún tipo de convenio con el Cabildo para la atención de sus beneficiarios, según información de la Dirección de Desarrollo Social del Municipio de Cuenca.

Del total, la Posada San Francisco, ubicada en el sector de la plaza San Francisco, es la única que funciona como alojamiento transitorio y emergente para personas y familias indigentes, tanto nacionales como extranjeras. El espacio es administrado por la parroquia eclesiástica San Francisco, de la Arquidiócesis de Cuenca, y recibe apoyo de diferentes instituciones, entre ellas el Municipio, mediante un convenio interinstitucional.

Fernanda Pinos, coordinadora de Protección Integral de la Dirección de Desarrollo Social del Municipio, explicó que el Cabildo aporta económicamente para el pago de los servicios profesionales del personal que trabaja en este espacio. La Iglesia, a su vez, recibe apoyo de organizaciones no gubernamentales (ONG) para cubrir la alimentación y otros gastos.

Para el ingreso a la Posada San Francisco existen protocolos establecidos entre la parroquia y el Municipio. En el caso de personas nacionales, la Posada remite al Municipio a quienes requieren alojamiento temporal, con el fin de que se realicen evaluaciones psicológicas y sociales que permitan conocer su situación y determinar la atención que necesitan.

En el caso de personas extranjeras que llegan directamente al lugar, la Posada realiza un proceso de ingreso mediante un formulario y bajo parámetros establecidos conjuntamente con las ONG que apoyan a este espacio.

Casas de acogida

Los otros nueve establecimientos funcionan como casas de acogida administradas por instituciones, fundaciones y otras organizaciones. En estos lugares, los beneficiarios pueden permanecer por períodos más prolongados, incluso de manera permanente, dependiendo de su situación y hasta lograr mejores condiciones de vida.

Entre estos espacios está la Casa María Amor, un refugio seguro que brinda atención integral a mujeres víctimas de violencia y a sus hijos e hijas.

Pinos señaló que también existen otras dos casas de acogida con las que el Municipio mantiene convenios: El Buen Pastor y la de las Madres Corredentoras. Ambas brindan alojamiento, de acuerdo con las necesidades de cada caso, a mujeres, madres, niños y niñas en situación de vulnerabilidad.

Entre las casas de acogida para adultos mayores que mantienen convenios con distintas instituciones, entre ellas el Municipio, constan Cristo Rey y Miguel León. Esta última también acoge a niñas. Otro centro con características similares es Santa Ana, aunque este no mantiene un convenio con el Municipio.

Asimismo, existen dos espacios de carácter municipal destinados a menores de edad y madres. Uno es el Centro de Acogimiento para Niños, Niñas y Adolescentes (Cemisol), mientras que Casa Violeta funciona como refugio para mujeres y sus hijos víctimas de violencia.

Según Pinos, en Cuenca también funciona una casa de acogida temporal administrada por grupos religiosos. Este espacio recibe a personas enfermas o a quienes llegan a la ciudad para cumplir procesos de rehabilitación o tratamientos médicos.

18 casos con resultados positivos

La Dirección de Desarrollo Social del Municipio de Cuenca ejecuta el Proyecto Vida, mediante el cual se brinda atención a personas en situación de calle. En lo que va del año, 264 personas han sido abordadas con el objetivo de ofrecerles apoyo de manera directa o mediante derivaciones a otras instituciones.

Del total, alrededor del 50 % ha aceptado iniciar algún proceso de intervención con el Proyecto Vida. De este grupo, 18 personas han logrado salir adelante, cambiar sus condiciones de vida y avanzar en su proceso de reinserción social.

Uno de estos casos es el de César González, de 62 años, quien logró superar su situación de calle luego de ser atendido por los técnicos del Proyecto Vida. Con el acompañamiento recibido, pudo cambiar sus hábitos y alejarse de situaciones de riesgo relacionadas con el consumo de drogas y otros delitos.

Actualmente, González lleva dos años alejado de los vicios y se dedica a trabajar de manera digna, como parte de su proceso de recuperación y reinserción social. –(I)

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Bolívar Pérez

Bolívar Pérez

Licenciado en Comunicación Social con mención en Comunicación Organizacional y Relaciones Públicas, periodista multimedia, experto en temas de comunidad, sociedad, emprendimientos y turismo.